El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundirá este jueves, a las 16, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a julio, en un contexto en el que las consultoras privadas coinciden en que la inflación habría mostrado una leve aceleración respecto de junio.

Las estimaciones ubican la variación mensual entre el 1,9% y el 2,1%, impulsada principalmente por los aumentos estacionales vinculados a las vacaciones de invierno y al turismo.

De confirmarse un registro superior al 1,9%, el Gobierno interrumpiría la tendencia de desaceleración que había logrado consolidar durante los últimos tres meses, luego del pico de 3,4% registrado en marzo. Más allá del resultado puntual, el dato será seguido de cerca por el mercado para evaluar si el proceso de desinflación puede perforar el umbral del 2% mensual antes de fin de año.

Qué prevén las consultoras

Los principales relevamientos privados muestran un amplio consenso. C&T Asesores Económicos proyectó una inflación del 1,9%, mientras que Analytica, EconViews y Eco Go estimaron una variación de entre 2% y 2,1%.

Según el informe de C&T, tanto la inflación núcleo como el componente estacional se aceleraron respecto de junio, aunque los precios regulados mantuvieron una tendencia de moderación. El principal impulso provino de los servicios vinculados al turismo, especialmente los pasajes aéreos, afectados por la demanda de las vacaciones de invierno y el Mundial de fútbol.

En cuanto a los distintos rubros, Vivienda mantuvo un comportamiento similar al del mes anterior, con una desaceleración en gas, agua y expensas, aunque con un mayor incremento en electricidad. En Bienes y servicios varios incidieron los artículos de tocador y el traslado del aumento de los cigarrillos registrado en junio.

Por su parte, Salud mostró una moderación tanto en medicamentos como en las cuotas de medicina prepaga. En tanto, Alimentos y bebidas habría aumentado apenas 1,6%, por debajo del promedio general, favorecido por la baja de las frutas. La indumentaria fue uno de los pocos sectores que registró una caída de precios debido al inicio de las liquidaciones de temporada.

El antecedente de la Ciudad de Buenos Aires

La expectativa sobre el dato nacional creció luego de que la Ciudad de Buenos Aires informara una inflación de 2,9% durante julio, 1,1 puntos porcentuales por encima del registro de junio. El índice porteño acumuló así una suba de 19,4% en los primeros siete meses del año y una variación interanual de 33,2%.

Los mayores incrementos se registraron en Restaurantes y hoteles, con un alza de 5,3%, impulsada por las tarifas de alojamiento y las comidas fuera del hogar. También tuvieron una incidencia importante Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; Transporte; Alimentos y bebidas no alcohólicas; y Recreación y cultura.

Sin embargo, los analistas advierten que el índice porteño no puede compararse de manera directa con el IPC nacional, ya que ambas mediciones utilizan canastas de consumo diferentes. Mientras el indicador de la Ciudad asigna un mayor peso a los servicios, el índice del Indec otorga una participación más relevante a los bienes. Aun así, el dato de CABA suele ser considerado una señal de tendencia para anticipar el comportamiento de la inflación nacional.

Qué espera el mercado para los próximos meses

Las proyecciones de mediano plazo mantienen una expectativa de desaceleración gradual. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central, estimó una inflación del 2% para julio, seguida por un 1,8% en agosto y septiembre.

El dato que difundirá el Indec será determinante para evaluar si esa trayectoria comienza a consolidarse o si la economía enfrenta nuevas dificultades para romper el piso del 2% mensual, uno de los principales objetivos económicos del Gobierno para el segundo semestre.

Con información de Infobae.