Un equipo de arqueólogos realizó un impactante hallazgo en Suecia al encontrar los restos de una joven embarazada y un feto que permanecía dentro de su útero. Los investigadores estiman que los restos podrían tener alrededor de 9.000 años de antigüedad, aunque la fecha exacta será determinada mediante nuevos estudios.

El descubrimiento se produjo en la cueva Suder Vagnhus, ubicada en la isla de Lilla Karlsö, frente a la costa de Gotland. Los trabajos arqueológicos en el sitio comenzaron en 2023 y, al alcanzar las capas más profundas correspondientes a la Edad de Piedra, los especialistas encontraron los restos humanos.

Según las primeras estimaciones, la mujer tenía aproximadamente 17 o 18 años cuando murió, mientras que el feto presentaba entre 32 y 34 semanas de gestación.

Un hallazgo arqueológico excepcional

El estado de conservación de los restos llamó especialmente la atención de los investigadores. El feto se encontraba todavía dentro del útero de la joven, una condición poco frecuente en el registro arqueológico.

El arqueólogo e investigador independiente Alexander Roesen Sjöstrand explicó que encontraron los restos de una mujer joven que había sido enterrada de alguna manera junto con un feto que se encontraba muy bien conservado en su útero.

La antigüedad todavía no fue establecida de manera definitiva. Las primeras estimaciones sitúan los restos entre 7.000 y 10.000 años, aunque los investigadores consideran más probable que tengan cerca de 9.000 años.

Para determinarlo con mayor precisión se realizarán pruebas de carbono 14, que permitirán establecer cuándo vivió y murió la joven.

Qué se sabe de la mujer embarazada

Los investigadores creen que el descubrimiento podría convertirse en un caso excepcional dentro de la arqueología sueca. Existen pocos registros comparables de mujeres enterradas con un feto que permaneciera dentro del útero y, si se confirma la antigüedad estimada, podría ser el caso más antiguo conocido en Suecia.

Sin embargo, todavía quedan muchas preguntas por responder. Las excavaciones continuarán para intentar recuperar otros restos del esqueleto y establecer con mayor precisión cómo fue enterrada la joven.

Los especialistas también buscarán obtener información genética mediante análisis de ADN, con el objetivo de conocer más sobre su origen y establecer posibles vínculos con las comunidades que habitaron la región.

Cómo llegaron los primeros habitantes

Más allá de la historia individual de la joven y su embarazo, los restos podrían ayudar a comprender cómo se desplazaron los primeros grupos humanos por esta región de Europa.

Los investigadores buscan determinar cómo llegaron los primeros habitantes a las islas de Karlsö y de qué manera se desplazaban durante la Edad de Piedra.

La evidencia arqueológica indica que grupos humanos ya estaban presentes en la zona poco después de que las tierras emergieran del mar Báltico como consecuencia del retroceso de los hielos de la última glaciación.

Por eso, el descubrimiento de la joven embarazada y su feto podría aportar información relevante sobre las rutas de exploración y los movimientos de las poblaciones de cazadores-recolectores que habitaron la región hace miles de años.