Luego de incluir un aumento en las retenciones del maíz y de la soja en la ley ómnibus, y la reversión del Impuesto a las Ganancias, el Gobierno prometió una rebaja en la presión fiscal a partir del 1 de enero del 2025,

La intención del oficialismo está plasmada en el articulado de la ley ómnibus que se tratará el martes próximo en Diputados, pero además adelantaron que se presentará en el transcurso de este año una reforma integral del sistema tributario.

“Se deja plasmado en estos fundamentos y se comunica al Honorable Congreso de la Nación que durante el transcurso del año 2024 el Poder Ejecutivo Nacional presentará una reforma integral del sistema tributario con el fin de simplificarlo, lograr un aumento de la base de contribuyentes registrados e ir reduciendo la presión fiscal a partir del 1° de enero de 2025 en adelante. Ello, en la medida en que se cumpla con los objetivos planteados, específicamente en cuanto a obtener superávit fiscal durante el transcurso del presente año”, indica uno de los artículos.

De esta manera, la promesa del gobierno de Javier Milei queda atada a un ajuste fiscal que deberá ser de cerca de 6 puntos del Producto Bruto Interno (PBI) durante el 2024, de los cuales, el 40% se lograría con esta suba de retenciones y la reincorporación de la cuarta categoría de Ganancias.

Por otra parte, desde el Gobierno advirtieron que en el caso de que no se apruebe el proyecto de ley ómnibus en el Congreso, el ajuste se realizará sobre las provincias, “porque el déficit cero no se negocia“.

“Hoy mantuve una reunión con el secretario de Hacienda y la subsecretaria de Provincias para delinear todas las partidas provinciales que se recortarán inmediatamente si alguno de los artículos económicos es rechazado. No es una amenaza, es la confirmación que vamos a cumplir con el déficit cero, que no se negocia”, indicó el ministro de Economía Luis Caputo en un mensaje en X el miércoles.

El total del ajuste que busca el oficialismo, cerca del 80% dependerá solo del Poder Ejecutivo y sería a través del impuesto PAIS, las Transferencias a provincias (equivalen a medio punto del PBI), subsidios económicos (0,7%), gasto en obra pública (0,7%), programas sociales como Potenciar Trabajo (0,4%), gastos de funcionamiento como salarios públicos (0,5 por ciento).