Yañez y Fernández.

Luego de las declaraciones de Fabiola Yañez, el fiscal Ramiro González prepara la imputación contra Alberto Fernández por la causa de violencia de género. El letrado ya cuenta con las pruebas necesarias para avanzar en su investigación judicial y emitir una acusación en contra del expresidente de la Nación.

Durante la semana, Yañez presentó un escrito y luego declaró por más de cuatro horas ante el fiscal en el que reveló que padeció diferentes situaciones de violencia por parte del dirigente político.

Él se empezó a poner cada vez más nervioso hacia el final de su mandato, y yo le decía que no iba a vivir más en Argentina, después de todo lo que había vivido. Quería preservar a mi hijo del acoso y del bullying del que yo había sido objeto antes que él. No quería esa vida para mi hijo. Y ahí empezaron los cachetazos diarios”, confesó la exprimera dama en su escrito presentado este lunes.

Una vez finalizada la audiencia de Yañez, González debe resolver un planteo solicitado por la defensa de Fernández en el que pide que el caso se tramite ante la justicia federal de San Isidro, al pedir la incompetencia de los tribunales de Comodoro Py.

Por el lado de la ex primera dama, en sus declaraciones ha pedido encuadrar penalmente los hechos como actos de “violencia de género” y lesiones graves, agravados por el vínculo y por haber sido cometidos bajo abuso de poder y autoridad, en concurso real con amenazas coactivas.

Para Yañez, el maltrato de Fernández contra su persona empeoró al final de su gestión presidencial. En ese entonces, la ex primera dama confesó que “a la noche, él me gritaba y me pegaba un sopapo y me dejaba la cara hirviendo, y yo me iba caminando a la casa de huéspedes y escuchaba los gritos al irme. Se convirtió en algo diario, cachetazos diarios, creo que al tercero o cuarto día seguido que me pegó -con mi hijo y su niñera durmiendo al lado- es que abandoné el dormitorio y me fui”

Por los reiterados hechos de violencia, la ex primera dama tomó la decisión de mudarse a la casa de huéspedes junto a su hijo y su mamá. “Tenía miedo, él era avasallante, entraba a la casa y a mi cuarto golpeado las puertas y a los gritos, no tenía paz”, remarcó.

Entre sus declaraciones involucró a la exministra de la Mujer, Ayelén Mezzina, por “no haber ayudado” Yañez cuando le reveló las situaciones que vivía con el exjefe de Estado. También Juan Pablo Biondi, ex vocero presidencial y amigo de Fernández, a quien señaló como la persona que le recomendó no salir a dar explicaciones públicas sobre la fiesta de Olivos.

A su vez, apuntó contra el médico de la Unidad Presidencial, Federico Salvatierra, por haber atendido a la expareja de Fernández cuando este la había golpeado.