El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, cerró este martes un acuerdo con el Banco Mundial (BM) para otorgar a la Argentina una línea de préstamo de 2.000 millones de dólares, que serían destinados a proyectos sociales como educación y acceso a la energía.

Estos acuerdos fueron diagramados en una reunión que el ministro mantuvo con representantes del Banco Mundial en Washington. Entre estos, se destacó la presencia de Anna Bjerde, directora general de Operaciones.

Otro de los presentes fue el vicepresidente de esta entidad en América Latina, Carlos Felipe Jaramillo, quien publicó en su cuenta de X que los préstamos del BM se aplicarán en “áreas de protección social y educación, y en apoyar a los más pobres en su acceso al transporte y la energía“.

https://twitter.com/CF_Jaramillo/status/1848778251550003298

La agenda de Caputo en Estados Unidos

Tras esta reunión con el Banco Mundial, el ministro de Economía se entrevistó con representantes del Council on Foreign Relations (CFR), el think tank norteamericano enfocado en relaciones exteriores que cuenta con una gran influencia en la política de Estados Unidos y en el mundo.

En este evento, Caputo se presentó junto al secretario de Hacienda, Pablo Quirno y el vicepresidente del Banco Central, Vladímir Werning, quienes explicaron a los presentes la agenda económica y política de la administración de Javier Milei.

Durante esta cita, el economista definió que la apertura del cepo cambiario aún no tiene fecha, y ratificó el alineamiento del Gobierno argentino con la agenda de su par norteamericano.

Reunión con el FMI

Sin embargo, la reunión más relevante en la agenda de Caputo será su encuentro con funcionarios del Fondo Monetario Internacional. El ministro se reunirá con Kristalina Georgieva, directora del ente internacional, y con Luis Cubbedu, jefe de la misión del FMI en la Argentina, es decir, el responsable del “Caso Argentino“.

En esta reunión, el Gobierno argentino buscará concluir con el acuerdo firmado en 2018 por el propio Caputo durante la administración de Mauricio Macri y además se espera asentar las bases para un nuevo crédito del Fondo con la Argentina.

No obstante, los nuevos acuerdos dependerán en gran medida de lo que ocurra el próximo 5 de noviembre en las elecciones de Estados Unidos, ya que cualquiera de los dos candidatos que llegue a la Casa Blanca supondrá un cambio en el manejo del FMI.

Esto, debido a que la administración de la Casa Blanca que ingresará, nombrará a nuevos funcionarios en la Secretaria del Tesoro estadounidense y en la Silla del FMI.

Es decir, aunque el Estado argentino esté reorganizando un posible nuevo acuerdo con el Fondo, este deberá esperar que se conozcan los funcionarios norteamericanos que intervienen directamente en las tareas del Fondo.