La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, se reunirá en Washington con Luis Caputo, ministro de Economía de la Nación, para dar fin al programa implantado durante las presidencias de Mauricio Macri y Alberto Fernández, desde que se tomó la deuda en 2018, y coordinar nuevos lazos entre el Fondo y la administración de Javier Milei. Sin embargo, la nueva relación entre estos estará fuertemente condicionada por la elección presidencial de Estados Unidos, a celebrarse el próximo martes 5 de noviembre.
El acuerdo que se intentará cerrar en esta reunión será el que el propio Caputo cerró en principios de junio de 2018, días antes de renunciar al cargo que actualmente volvió a ocupar. Este préstamo fue de 44.000 millones de dólares, una inversión que significó el mayor desembolso en la historia del FMI.
Para llegar a este inmenso préstamo fue calve la intervención de Donald Trump, quien entonces era el presidente de Estados Unidos, rol a que está nuevamente postulado en 2024.
La vuelta de Trump al poder podría cambiar por completo el panorama de los préstamos y acuerdos a los que la Argentina podría acceder, más aún con la aparente buena relación que mantiene con el presidente argentino.
No obstante, cualquiera de los dos candidatos que llegue a la Casa Blanca supondrá un cambio en el manejo del FMI. Esto debido a que el Gobierno norteamericano entrante nombrará a nuevos funcionarios en la Secretaria del Tesoro estadounidense y en la Silla del FMI.
Es decir, que aunque el Estado argentino esté reorganizando un posible nuevo acuerdo con el Fondo, este deberá esperar que se conozcan los funcionarios norteamericanos que intervienen directamente en las tareas del FMI.
Este escenario no solo afecta a la Argentina, sino que todos los países que se encuentren buscando formar algún tipo de acuerdo con el FMI, deberán esperar si estos puestos serán ocupados por republicanos de Trump o demócratas de Kamala Harris.
