El Banco Central comunicó a las entidades bancarias que elevó la tasa de referencia, de casi 10 puntos porcentuales, con lo cual el rendimiento de la Leliq roza el 70% anual. La medida tiene impacto directo en una forma tradicional de ahorro de los argentinos: el plazo fijo.

Esto implica una tasa efectiva anual -por el interés compuesto de renovar los vencimientos mes a mes durante un año, del 96,82%, es decir, cerca del 100 por ciento de inflación que algunas consultoras prevén para los próximos doce meses.

Respecto a los plazos fijos, la entidad monetaria destacó que “en pos de aumentar el incentivo al ahorro en pesos, el BCRA elevó los límites mínimos de las tasas de interés sobre los plazos fijos de personas humanas, estableciendo el nuevo piso en 69,5% anual para las imposiciones a 30 días hasta 10 millones de pesos“.

Para el resto de los depósitos a plazo fijo del sector privado la tasa mínima garantizada se establece en 61%.

A su vez, el Central consideró que “luego de dos meses en los que la inflación mostró una tendencia a la baja, los precios se aceleraron en julio en el contexto del incremento que se observó en la volatilidad financiera a nivel local y que afectó negativamente a las expectativas de inflación”.

Para el organismo, “la suba en la tasa de política contribuirá a reducir las expectativas de inflación en lo que resta del año y a consolidar la estabilidad financiera y cambiaria alcanzada luego de los eventos disruptivos de los últimos dos meses“.

Con esta suba, la octava en lo que va del 2022, la tasa de Leliq a 28 días superó por primera vez el nivel que tenía en el momento del cambio de Gobierno, en diciembre de 2019. Miguel Pesce, actual presidente del Banco Central, la había recibido en el 63% anual y se había apurado a recortarla en medio de fuertes críticas al efecto que habían tenido los altos rendimientos en pesos sobre la actividad económica.