Hace exactamente un año, el país se enteró del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner. Con una salud inestable desde hacía meses, no fue capaz de relegar sus funciones. Incansable siguió trabajando hasta que lo encontró la muerte. Sus últimas horas la pasó en la provincia de Santa Cruz, en el Calafate, junto a su esposa, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Si bien su salud ya se encontraba debilitada, Kirchner hacía oídos sordos a las sugerencias del jefe de la Unidad Médica Presidencial, Luis Buonomo. Cada vez que este le sugería que descansara unos días, Néstor se enfadaba y repetía: “Si yo me siento bien”.

Lo cierto es que luego de la investigación judicial por el crimen del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra, Kirchner y Cristina tomaron un vuelo privado hacia El Calafate como tantas veces los sugirieron los médicos.

Esa noche, Néstor se reunió con el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, y con un grupo de militantes de La Cámpora, en el Hotel Patagonia de Río Gallegos. Después se fue a dormir al Hotel Santa Cruz.

Al día siguiente, casi a mediodía, el expresidente desayunó y volvió al ruedo. Junto a Carlos Zannini, al empresario de medios Rudy Ulloa Igor y a otros colaboradores, mantuvo un encuentro de no más de una hora.

Si bien Néstor pensaba participar ese día en un acto político, tuvo que resignarse ante los constantes reproches de Cristina. Juntos caminaron por la ciudad saludando a los peatones. Con uno de ellos, en un restaurant, se sacaron una foto que se convirtió en la última imagen del ex presidente.

Luego viajaron hacia El Calafate. Ni siquiera allí Néstor logró desconectarse de sus preocupaciones, principalmente de la interna que se estaba dando en el PJ Bonaerense. Además, los cortocircuitos entre el líder de la CGT, Hugo Moyano, y los intendentes del Conurbano podían amenazaban con traer problemas a los planes de Kirchner.

La última noche, compartieron una cena con Lazaro Baez y su mujer. El ex mandatario y la presidenta Cristina Fernández estuvieron hasta la 1:30 del miércoles en su casa con el empresario la pareja.

Relatos de cercanos indicaron que Néstor Kirchner se sintió mal poco antes de las 7:00 horas. Entonces, le recomendaron recostarse y descansar, sin embargo el malestar se agudizó. Menos de una hora después una ambulancia ingresó a Los Sauces. Néstor Kirchner llegó al hospital con vida, pero muy débil.

En el Calafate nadie podía creer lo que pasaba, y más tarde el país entero se encontró con la trágica noticia. Néstor Kirchner había fallecido.