El empleo privado registrado volvió a mostrar señales de retroceso durante el segundo trimestre de 2026. Según datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social elaborados a partir del SIPA, se contabilizaron 6.534.075 puestos asalariados privados registrados, 135.719 menos que en el mismo período de 2025. La caída interanual fue del 2%.
La contracción también se observó frente a los primeros tres meses del año. En la serie desestacionalizada, que elimina las variaciones habituales de cada período, los puestos registrados pasaron de 6.580.435 a 6.553.736, lo que implica una baja del 0,4% trimestral. El organismo aclaró que los datos más recientes pueden modificarse debido a la presentación tardía de declaraciones por parte de algunas empresas.
Dentro de este escenario, la construcción se ubicó entre las actividades que lograron sostener y ampliar el empleo formal. El sector incorporó 2.714 puestos en la comparación interanual, un aumento del 0,7%, y alcanzó los 394.846 trabajadores registrados durante el primer trimestre de 2026, que es el último período disponible para el desglose por actividad.
La construcción también tuvo una evolución positiva frente al trimestre anterior: en la medición desestacionalizada sumó 3.698 empleos entre el último trimestre de 2025 y el primero de 2026. La mejora contrasta con el comportamiento del empleo privado formal en su conjunto, que durante ese período retrocedió 0,5%.
Transporte y minería también incorporaron trabajadores
El crecimiento no se limitó a la construcción. Dentro del transporte, la rama de manipulación de carga, almacenamiento y depósito fue la que más puestos incorporó en términos absolutos, con 4.341 empleos adicionales frente a un año antes, un aumento del 3,4%. Sin embargo, el resultado de esta actividad no alcanzó para compensar la caída del transporte en su conjunto.
También aumentaron sus planteles la venta y reparación de vehículos y venta minorista de combustibles, con 1.821 puestos más (+0,9%); la extracción de minerales metalíferos, con 892 trabajadores adicionales (+8,4%); informática, con 615 (+0,4%); e investigación y desarrollo, con 503 nuevos empleos (+4,7%).
De los 14 grandes sectores de la economía, apenas cinco registraron un crecimiento interanual del empleo privado formal durante el primer trimestre. Además de la construcción, hubo avances en enseñanza, con 2.142 puestos más (+0,4%); pesca, con 646 (+4,5%); electricidad, gas y agua, con 499 (+0,7%); y servicios sociales y de salud, que prácticamente se mantuvo estable con 29 empleos adicionales.
Petróleo y gas perdieron más de 7.000 empleos
Uno de los principales retrocesos se produjo en la actividad hidrocarburífera. La extracción de petróleo crudo y gas natural perdió 7.366 puestos de trabajo en la comparación interanual, equivalente a una caída del 10,5%.
El resultado marcó un fuerte contraste con la minería metalífera, que registró un incremento del 8,4%. En conjunto, el sector de minería y petróleo cayó 6,9%, convirtiéndose en el rubro con mayor contracción relativa entre los grandes sectores analizados.
Las mayores bajas porcentuales se concentraron además en ramas industriales y de servicios. Cuero y calzado perdió 17,3% de sus puestos, las agencias de empleo eventual retrocedieron 14,5% y la industria textil registró una caída del 12%. Los datos muestran así un mercado laboral privado heterogéneo, con algunos sectores vinculados a la construcción, la logística y determinadas actividades productivas incorporando trabajadores mientras otros continúan reduciendo sus planteles.
