La búsqueda terminó durante la madrugada de este jueves en un asentamiento de Ugarteche. Los policías de la Subcomisaría de esa localidad llegaron hasta una casa del asentamiento Raíz para realizar una medida judicial y terminaron encontrándose con un hombre que era buscado por la Justicia desde hacía semanas y que, según la reconstrucción que hicieron las fuentes consultadas por este diario, intentó evitar la detención hasta las últimas consecuencias utilizando un arma de fuego.
El sospechoso fue identificado como Enzo Fernández, domiciliado en el lote 19 del asentamiento. Sobre él pesaban dos pedidos de captura vigentes, uno vinculado a una causa por robo agravado y otro solicitado por el Juzgado Penal Colegiado N°2.
El procedimiento se produjo cerca de la 1.30. Los efectivos se encontraban realizando un oficio en el interior del asentamiento y fueron invitados a ingresar al patio de una propiedad para completar la diligencia. Mientras entrevistaban a una mujer, uno de los policías observó una situación que cambió por completo el procedimiento.
Fernández cruzó de una habitación a otra y llevaba en sus manos un arma tipo revólver calibre 22 corto, con la que apuntó directamente hacia uno de los integrantes de la fuerza.
Los uniformados le dieron la voz de alto. Los uniformados que permanecían en el exterior ingresaron rápidamente a la vivienda y comenzó una búsqueda por el interior del domicilio, entre habitaciones y pasillos. Toda la secuencia era caótica y extrema.
El sujeto intentó ganar unos segundos y terminó escondiéndose debajo de una cama. Sin embargo, los policías lograron encontrarlo y procedieron a reducirlo.
La situación se volvió todavía más complicada cuando varias mujeres ingresaron al lugar e intentaron liberar a Fernández. En medio del forcejeo y del intento por sacar al detenido de la propiedad, los efectivos perdieron de vista el revólver que llevaba.
Para poder salir del domicilio con Fernández detenido, los policías necesitaron el apoyo de efectivos de la Subcomisaría El Carrizal. El trabajo en conjunto permitió terminar con el procedimiento.
El operativo dejó además daños materiales. Durante el forcejeo con Fernández, resultó dañada un arma reglamentaria calibre 9 milímetros perteneciente a uno de los policías y también sufrió roturas una movilidad policial.
Una vez trasladado a la dependencia, confirmaron que Fernández no era solamente el hombre que acababan de detener durante el procedimiento: tenía dos pedidos de captura vigentes.
Uno correspondía a una causa por robo agravado desde el 26 de agosto. El segundo era el pedido por el Juzgado Penal Colegiado N°2 desde el 5 de ese mes. Pero no estaba en la mira solo por esos expedientes. En la jurisdicción ya “lo tenían en la mira”.
Un robo cometido apenas horas antes
La detención adquirió especial relevancia porque se produjo pocas horas después de un robo cometido en un comercio de Ugarteche.
Este miércoles, cerca de las 14.35, dos hombres encapuchados y vestidos con prendas de vestir oscuras ingresaron al supermercado Family, ubicado sobre calle 25 de Mayo. Uno de ellos llevaba un arma de fuego tipo pistola negra y amenazó al empleado: “Si te movés te quemo”, quedó registrado en la denuncia a la que accedió este diario.
Los delincuentes se apoderaron de 35.000 pesos y un teléfono celular Samsung A16 y escaparon. El comercio tenía cámaras de seguridad y ese material quedó incorporado a la investigación que comenzó a ser analizada por la División Robos y Hurtos de Investigaciones.
Por lo que detallaron fuentes de esa área, Fernández aparece bajo sospecha en ese hecho, aunque su eventual participación deberá ser determinada por la investigación judicial.
Dos robos armados que también están bajo la lupa
Los pesquisas también analizaban si Fernández pudo haber participado en otros dos asaltos registrados en esa misma localidad durante el mes pasado.
El primero ocurrió el viernes 4 en una casa del barrio Jardín de Ugarteche. La víctima salió al patio y se encontró con un hombre con el rostro cubierto. El delincuente le apuntó con un arma y lo obligó a ingresar nuevamente a la propiedad.
Cuando el asaltante escapó, la víctima advirtió que le habían robado una garrafa de 10 kilos y una bicicleta rodado 24 de color rosado. Un vecino alcanzó a observar hacia dónde huyó el delincuente.
Al día siguiente, el sábado 5, otro vecino del mismo sector sufrió un asalto.
La víctima llegaba a su vivienda del barrio Jardín I cuando fue interceptada por dos hombres también con los rostros cubiertos para evitar ser identificados. Ambos lo amenazaron con un arma de fuego y le exigieron sus pertenencias.
El hombre entregó su camioneta Peugeot 504 modelo 91, blanca, con cúpula, además de dinero en efectivo y un teléfono celular que había quedado dentro del vehículo.
El rodado fue llevado en dirección noreste y los delincuentes desaparecieron de la zona.
Por lo que detallaron las fuentes, esos episodios forman parte del conjunto de hechos que buscan relacionar con el detenido. La existencia de los pedidos de captura, el procedimiento en el que fue encontrado y las sospechas sobre distintos robos armados lo colocaron nuevamente en el centro de una investigación policial y judicial.
