La tensión en Medio Oriente ha alcanzado un nuevo punto crítico este miércoles 11 de marzo de 2026. En una acción militar directa, Estados Unidos anunció la destrucción de al menos 16 buques minadores iraníes en el Estrecho de Ormuz, una de las arterias comerciales más vitales del mundo por donde circula cerca del 20% del petróleo global.
La operación, denominada “Furia Épica”, fue confirmada por el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) tras la difusión de videos desclasificados que muestran el impacto de proyectiles contra las embarcaciones de Teherán. Según Washington, estas naves pequeñas estaban siendo utilizadas para sembrar explosivos submarinos con el objetivo de bloquear el paso de petroleros.
La advertencia de Donald Trump
El presidente Donald Trump utilizó su plataforma Truth Social para enviar un mensaje contundente al régimen iraní. “Si por cualquier motivo se colocaran minas y no se retiraran de inmediato, las consecuencias militares para Irán serán de un nivel jamás visto”, sentenció el mandatario.
Trump fue más allá al asegurar que, si Irán intenta detener el flujo de crudo, la respuesta estadounidense será “veinte veces más fuerte”. No obstante, dejó una puerta abierta a la desescalada al señalar que el retiro de los explosivos por parte de Irán sería “un paso gigantesco en la dirección correcta”.
Respuesta de Irán y represalias económicas
Por su parte, el ejército de Irán, a través del cuartel general Khatam Al Anbiya, calificó las acciones de EE.UU. e Israel como una provocación que les da “rienda suelta” para atacar objetivos económicos y bancarios de ambos países en la región. Esta declaración surge tras reportes de ataques contra una entidad financiera en Teherán durante la madrugada, donde se registraron víctimas civiles.
Un conflicto en expansión
La situación en el terreno es caótica. Mientras Israel reporta nuevas salvas de misiles lanzadas desde territorio iraní, el Líbano también sufre las consecuencias de la escalada con bombardeos en el centro de Beirut que han dejado al menos cuatro muertos.
En términos económicos, el impacto ya se siente en los mercados internacionales. El precio del barril de petróleo ha experimentado una volatilidad extrema, llegando a rozar los US$120 tras el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, lo que expertos ya califican como el posible “mayor shock petrolero de la historia” si el bloqueo en Ormuz se consolida.
Con información de La Nación.
