El papa Francisco lamentó la violencia que sufre Rosario, azotada estas semanas por el narcotráfico, y llamó a “rehabilitar la política” e investigar la corrupción que permite esta situación.

“En un momento de crisis como los que vive la Ciudad de Rosario, comprendemos la necesidad de la presencia de las fuerzas de seguridad para llevar tranquilidad a la comunidad. No obstante, sabemos que en el camino de la paz se deben transitar respuestas complejas e integrales, con la colaboración de todas las instituciones que conforman la vida de una sociedad”, sostuvo el pontífice en un video difundido este martes por la Santa Sede.

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En un segundo momento, Francisco expuso que la ciudad de Rosario no habría podido llegar a la grave situación que vive hoy sin la complicidad de algunos sectores dentro poder político, judicial, policial, económico y financiero. De allí su llamado a “rehabilitar la política”: “Todos los sectores políticos están llamados a transitar el gran camino del consenso y del diálogo para generar leyes y políticas públicas que acompañen un proceso de recuperación del entramado social”.

En particular, Francisco se detuvo en la necesidad de que el proceso de cambio no se detenga sólo en intervenir sobre la oferta, sino también sobre la demanda de drogas, a través de políticas de prevención y asistencia. “El silencio del Estado en esta materia solo naturaliza y facilita la promoción del consumo y comercialización de las mismas”, planteó.

El Papa recordó la necesidad de que un sistema democrático vele por la institucionalidad de la justicia, de manera que pueda ser independiente, para investigar los entramados de la corrupción y del lavado de dinero que facilitan el avance del narcotráfico.

“Cada miembro del poder judicial es responsable de custodiar su integridad, la que comienza por la rectitud de su corazón”, advirtió el Papa, que también tuvo palabras de aliento para quienes ejercen la justicia con honestidad.

“Es de agradecer a todos aquellos hombres y mujeres que, con su compromiso silencioso con la justicia, muchas veces, ponen en riesgo su propia vida por el bien común en un contexto tantas veces deshumanizado”, consignó.

La complicidad del sector privado en los negocios de las organizaciones mafiosas, también fue señalada por el sumo pontífice como causa de la grave situación que vive Rosario: “El empresario es una figura fundamental de toda buena economía: no hay una buena economía sin un buen empresario”. Así, Francisco llamó al sector empresarial a un compromiso social, a emprender e innovar también en el camino de la paz.

Tras afirmar que “en todo sistema mafioso, los pobres son el material descartable”, el Papa exhortó a la sociedad rosarina a aunar esfuerzos para que el Estado y las instituciones puedan brindar espacios comunitarios en los barrios vulnerables, “crear comunidad”, para que los niños, adolescentes y jóvenes tengan un desarrollo humano integral.

“Rosario cuenta con una gran riqueza de instituciones al servicio de los demás. Es una riqueza que ustedes tienen. Todos podemos colaborar y ser parte de los espacios deportivos, educativos y comunitarios. El temor siempre aísla, el temor paraliza. No teman comprometerse junto a otros para ser respuesta pacífica e inspiradora”, remarcó.

Francisco sigue con atención la situación que se vive en Rosario, donde el recrudecimiento de los delitos asociados al narco en las últimas semanas obligó al Gobierno a reforzar la presencia de los cuerpos de seguridad nacionales.