Un vuelo de la aerolínea Jeju Air que despegó este lunes desde Corea del Sur tuvo que regresar al Aeropuerto Internacional de Gimpo, en el oeste de Seúl, debido a problemas en el tren de aterrizaje.

Este incidente ocurre apenas un día después de que otro avión de la misma compañía se estrellara en el aeropuerto de Muan, dejando 179 muertos en el peor accidente de la aviación civil en la historia del país.

El vuelo 7C101, que partió a las 6:37 hora local (21:37 GMT del domingo) con destino a la isla de Jeju, detectó el fallo mecánico poco después del despegue. La tripulación informó a los 161 pasajeros a bordo sobre la situación antes de regresar a Gimpo, donde aterrizó de manera segura a las 7:25 (22:25 GMT). Fuentes aeroportuarias confirmaron que la aeronave, un Boeing 737-800, será sometida a una inspección detallada.

Jeju Air explicó que el sistema del tren de aterrizaje inicialmente mostró una señal de mal funcionamiento, aunque luego se verificó que operaba correctamente. No obstante, el capitán optó por regresar como medida de precaución.

Tras el aterrizaje, los pasajeros fueron transferidos a otra aeronave, aunque 21 de ellos decidieron cancelar el vuelo debido a la ansiedad generada por el incidente.

La tragedia ocurrida el domingo continúa generando repercusiones. Según la aerolínea, más de 67.000 reservas fueron canceladas en las últimas horas, de las cuales 33.000 corresponden a vuelos internacionales y 34.000 a trayectos domésticos. Además, las acciones de Jeju Air cayeron un 8,65 % en la Bolsa de Seúl, mientras que las de su matriz, Aekyung Holdings, sufrieron una caída del 12,12 %.

El accidente del domingo ocurrió cuando un Boeing 737-800 de Jeju Air, que había despegado desde Bangkok, no logró desplegar el tren de aterrizaje ni activar los frenos, provocando que se saliera de la pista y chocara contra un muro en el aeropuerto de Muan. . De las 181 personas a bordo, solo dos sobrevivieron. La mayoría de las víctimas eran surcoreanas que regresaban de vacaciones familiares, lo que ha generado un profundo impacto en el país.

A raíz de la tragedia, agencias de viajes surcoreanas reportaron una oleada de cancelaciones en paquetes turísticos, lo que ha llevado a suspender campañas de promoción estacionales. La seguridad aérea se encuentra ahora bajo un intenso escrutinio, mientras las autoridades investigan las causas detrás de ambos incidentes.