El 25 de noviembre se cumplieron 55 años del día en que partió el Granma de la costa mexicana, rumbo a Cuba, transportando a 82 guerrilleros, entre los que se encontraban Fidel y Raúl Castro, Ernesto “Che” Guevara y Camilo Cienfuegos, que tenían por objetivo liberar a Cuba del gobierno de Batista.

El Granma, abreviación de abuela en inglés, era un pequeño yate de recreo que, a pesar que muchos dudaban si la embarcación podría trasladar al total del grupo expedicionario, convenció inmediatamente a Castro: “este es el barco que me va a llevar a Cuba”.

Durante al travesía debieron afrontar el riesgo constante de hundimiento, la escasez de alimentos, agua y combustible. Finalmente, el 2 de diciembre, avistaron la isla. Pero, antes de llegar, el Grandma encalló en un manglar.

Debieron utilizar un bote auxiliar para trasladarse con las armas, pero no resistió el peso y se hundió con el preciado cargamento. Según reconoció Fidel, años después, “más de cuatro horas sin parar apenas para atravesar aquel infierno. Los expedicionarios sólo lograron avanzar 500 metros por cada hora de fatigoso andar”.

Fue entonces que comenzaron a oír el fuego del ejército de Batista, por lo que Fidel ordenó que cada hombre olvidara su equipo y se salvara. Al llegar a la costa ya casi había amanecido. Para evitar que los divisaran los aviones, Fidel arengó al grupo, gritando: “¡Iremos a las montañas. Hemos llegado a Cuba y triunfaremos!”. Hacía pocas horas habían perdido todo el equipo y caminaban con botas nuevas que les lastimaban los pies, sin víveres y agotados.

Así comenzaba la revolución que duraría casi 2 años y medio más y culminaría con el gobierno de los líderes del Movimiento 26 de Julio, que dura hasta hoy. 

Fuente: ABC.es