El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que el mundo afronta una campaña “sin precedentes” para imponer un sentimiento de odio “a todo lo ruso”, ya sean personas, instituciones o el idioma.

La invasión de tropas militares de Rusia en Ucrania, que comenzó en febrero, generó que artistas, autores y deportistas sea suspendidos de la participación de eventos y competencias.

“Es evidente que no tiene precedentes esa situación que busca imponer el odio absoluto a todo lo ruso, ya sean representaciones, ciudadanos, extranjeros de origen ruso o el idioma”, dijo el funcionario a la prensa este lunes.

Todas las personas rusas, alertó, son objeto de odio y acoso, y en algunos casos pueden ver amenazada su integridad y su vida.

“Ese ambiente inaudito requiere soluciones sin precedentes”, subrayó el portavoz, citado por la agencia de noticias rusa Sputnik.

Antes, la comisionada rusa para los Derechos Humanos, Tatiana Moskalkova, había calificado de “neoholocausto” la “rusofobia que se incita en el mundo entero y que vulnera los derechos de las personas por motivos de origen nacional”.

Citó el caso del Comité Olímpico Internacional (COI), “que siempre repetía que deporte y política están separados, y en una decisión controvertida pidió a las federaciones deportivas no invitar a los deportistas de Rusia y de Bielorrusia, y si no fuera posible, aceptarlos solo como atletas neutros sin símbolos patrios ni himno”.

También apuntó contra las federaciones de fútbol, tanto mundial como europea, que suspendieron la participación de los futbolistas rusos de todas sus competiciones.

“La Unión Europea, un bloque que gusta de dar lecciones de democracia a otros, vetó a los medios de comunicación de origen ruso RT y Sputnik, quebrantado así sus compromisos con la libertad de expresión”, recordó un cable de Sputnik.

La rusofobia afectó también a destacados cantantes de ópera, directores de orquesta y otros artistas.