El pasado viernes el papa Francisco fue hospitalizado en el hospital Gemelli de Roma por una bronquitis. Este lunes, la Oficina de Prensa de la Santa Sede actualizó su estado de salud y confirmó que padece una “infección polimicrobiana” y su cuadro clínico es “complejo“.
“Los resultados de las pruebas realizadas en los últimos días y hoy han demostrado una infección polimicrobiana del tracto respiratorio que ha obligado a modificar aún más la terapia. Todas las pruebas realizadas hasta el momento son indicativas de un cuadro clínico complejo que requerirá de un ingreso hospitalario adecuado“, dice el parte difundido en las últimas horas.
La infección polimicrobiana ocurre cuando varios tipos de microorganismos, ya sea bacterias, virus u hongos, infectan en simultáneo una parte del cuerpo.
Si bien puede afectar la sangre, la orina, el intestino, los tejidos blancos o los órganos internos, en el caso del tracto respiratorio, repercute en los pulmones, los bronquios o la tráquea, dificultando la respiración y aumentando el riesgo de complicaciones.
Debido a la presencia de múltiples microorganismos, puede ser complejo identificar la causa principal de la infección y en consecuencia, establecer el tratamiento adecuado.
La infecciones bacterianas crónicas, como las de las vías respiratorias, son muy difíciles de curar con antibióticos, por lo que la enfermedad puede ser resistente al tratamiento.
Además, algunos factores como la edad y enfermedades respiratorias previas, pueden generar complicaciones. Por esto, la recuperación puede ser más lenta y requerir de una supervisión médica estricta.
