La Policía de Mendoza detuvo a tres sospechosos involucrados en el crimen de Leonel Ortiz, ocurrido en la Villa Junín de Las Heras, la semana pasada. Se trató de dos hombres y una mujer que estarían vinculados al ataque a tiros que terminó con la vida de un pequeño de 7 años como parte de una presunta venganza.
Las nuevas detenciones se produjeron en las últimas horas. La investigación determinó que tendrían relación con el grupo que llegó en en un auto la noche del lunes 14 de septiembre a esa barriada y disparó contra la casa de la familia de la pequeña víctima, hiriendo además a otros dos familiares.



Los detenidos quedaron a disposición del fiscal de Homicidios, Oscar Malla. La semana pasada, Malla había imputado a Cristian Alejandro Cabrera Ramírez, de 48 años. Pero la Justicia investiga la participación de otros cinco sujetos que dispararon y golpearon a los familiares de Leonel.
El ataque en Villa Junín
La descripción es uno de los elementos que los detectives intentan cruzar con otras pruebas para determinar quiénes integraron el grupo. Según los relatos, eran alrededor de seis varones, que no se limitaron a disparar: también golpearon con culatazos a algunas de las personas que estaban en el lugar. Justamente, un hermano de Leonel, llamado César, fue quien recibió los golpes con un arma en la cabeza.
La secuencia que construyen comenzó, según la principal hipótesis de la Fiscalía de Homicidios, con un robo ocurrido antes del crimen.
El episodio tuvo como víctima a Ticiana Yamil Cabrera, hija del único detenido que tiene hasta ahora la causa. La joven vivía a la vuelta del lugar donde ocurrió el homicidio y, de acuerdo con la información incorporada en la causa, no realizó una denuncia formal por el hecho.
Sin embargo, creen que sufrió la sustracción de varias pertenencias de su domicilio y que detrás de ese episodio estarían algunos de los hermanos de Leonel, como Matías y Daniel, y algunos amigos.
Entre los elementos que habrían sido sustraídos aparecen un televisor, una garrafa, una estufa y una heladera, entre otros objetos.
El dato de la heladera terminó convirtiéndose en una de las piezas llamativas del caso. Al día siguiente del homicidio, pasadas las 6, efectivos policiales de la jurisdicción detectaron que gente del entorno de Leonel estaba trasladando una heladera y establecieron que el electrodoméstico pertenecía al domicilio vinculado con los sospechosos del ataque. El artefacto fue secuestrado y quedó incorporado a las actuaciones, informaron fuentes consultadas por este diario.
