LIMA (DPA). Paralización en algunas ciudades, marchas en otras y total normalidad en varias más configuraban ayer el irregular panorama de Perú en el segundo de tres días de protesta contra el Gobierno, convocado por la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y otras organizaciones sindicales, cívicas y políticas. La protesta era especialmente notoria en los Andes sureños, donde en ciudades como Arequipa, Cusco, Puno y Ayacucho hay un muy amplio cese de actividades.

   Esa situación se extiende a algunas provincias vecinas. En Lima hubo caos por una huelga parcial del transporte urbano que afectó sobre todo a las zonas periféricas. Según los convocantes, 70 por ciento de los vehículos públicos adhirió a la huelga, pero, para el Ministerio de Transportes, la adhesión fue de 30 por ciento. La restricción del transporte y el protagonismo de trabajadores del sector en algunos actos de vandalismo fueron la principal causa de alteración de actividades en Lima en la mañana. En la tarde, hubo concentraciones masivas.