Korean Airlines tuvo que pedir disculpas por el incidente.

Un vuelo entre Corea del Sur y Taiwán sufrió complicaciones a 50 minutos del despegue. El incidente se produjo porque el Boeing 737 MAX de la empresa Korean Air no logró despresurizar adecuadamente. Como resultado, 13 pasajeros debieron ser hospitalizados, aunque ninguno presentó mayores inconvenientes.

El vuelo despegó de Seúl a las 16.45 del sábado con 125 personas a bordo, con dirección a la ciudad de Taichung, Taiwán. Sin embargo, un fallo en el sistema de presurización, encargado en regular la presión interna de la aeronave, obligó al vuelo a volver al aeropuerto de origen.

A raíz de la falla del sistema, la presión propia de la altitud alcanzada llevó a que varios pasajeros sufrieran un intenso dolor en el tímpano, seguido de una hiperventilación.

Tras el episodio, la compañía responsable, Korean Air pidió disculpas públicamente a los afectados y comunicó estar “cooperando plenamente con las autoridades pertinentes para aclarar las circunstancias del incidente“.

Lo ocurrido en Corea del Sur se suma a una serie de recientes fallos técnicos de los aviones fabricados por la compañía americana Boeing.

El incidente más cercano tuvo lugar en Estados Unidos, cuando en enero de este año un vuelo de Alaska Airlines debió efectuar un aterrizaje de emergencia tras el desprendimiento de la puerta. El modelo de la aeronave era el mismo, un Boeing 737 MAX.

Por este motivo, Dave Calhoun, director de la empresa fabricante, tuvo que declarar ante el Senado estadounidense, donde reconoció la “gravedad” de la situación.

En mayo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos amenazó con la posibilidad de iniciar acciones legales a Boeing por el incumplimiento en los estándares de calidad firmados en 2011.