El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, calificó ayer a su par chilena, Michelle Bachelet, como uno de los “mejores líderes” de América latina y, junto al mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, los consideró un “ejemplo” del tipo de relaciones que Washington busca con la región.

   “Creo que ella es uno de los mejores líderes de América latina, es una persona muy capaz”, alabó Obama a Bachelet en rueda de prensa en Washington, poco antes de su primera reunión oficial en la Casa Blanca, un encuentro que dijo estar “deseando mucho”. Obama recordó las “diferencias” ideológicas que separan a su gobierno del chileno, que “no concuerda con la política exterior estadounidense en todos y cada uno de los temas”, o del brasileño, liderado por una persona “percibida como un fuerte izquierdista” en Estados Unidos, indicó.

   Pero aun así, añadió rápidamente, Washington ha logrado un tipo de cooperación con Santiago o Brasilia que es el “modelo” que, aseveró, desearía aplicar al resto de la región. “Si se toma a una Bachelet o a un Lula, Estados Unidos tiene una buena relación de trabajo con ellos, y creo que eso señala el camino para otros países en los que la tradición democrática puede que no esté tan profundamente arraigada como nos gustaría”, consideró.

   “Y podemos hacer una causa común mostrando a esos países de hecho, la democracia, el respeto a los derechos de propiedad, el respeto a una economía de mercado y el imperio de la ley pueden llevar a una mayor prosperidad”, continuó, subrayando que “no se trata sólo de una agenda de Estados Unidos, sino de una manera inteligente de incrementar la prosperidad” de los pueblos. “Creo que la relación que tenemos con Chile es de una política respetuosa. Chile es un socio importante”, sostuvo Obama. “Creo que ese es el modelo que queremos.

   Estados Unidos no dicta a Chile cómo debería mirar sus propios intereses, pero, de hecho, hemos logrado una gran cooperación”, concluyó el mandatario, para quien “hay enormes posibilidades de lograr avances en América latina en general”. En este sentido, indicó que espera que Bachelet le dé “más consejos” sobre cómo puede Estados Unidos lograr el tipo de relación que tiene con Chile “y extenderla a las otras relaciones en toda América latina”.

   También consideró que Washington puede aprender una “buena leción” del modo en que el país latinoamericano ha manejado la crisis mundial. “Si se mira cómo Chile ha manejado la recesión, lo ha hecho muy bien, en parte porque los superávits que obtuvieron cuando los precios del cobre eran muy altos los guardaron; así que los recursos para afrontar la caída son una buena lección para Estados Unidos.

   Cuando nosotros tuvimos excedentes, los dilapidamos”, agregó Obama. Además, el presidente estadounidense indicó que, en su conversación de ayer, recabó los consejos de Bachelet acerca de “cómo continuar erigiendo una fuerte relación con América latina”. Asimismo, expresó su deseo de visitar “lo antes posible Chile”, aunque no precisó una fecha. Acerca de la interferencia de la CIA en el pasado en Chile, Obama aseguró que lo importante es “mirar hacia delante, no hacia atrás”.

   “En el pasado hemos cometido errores, pero lo que es importante son las políticas que existen hoy día”, centradas en desarrollar una relación que mejore las condiciones de vida de los ciudadanos, indicó. “Colaboramos para tratar de avanzar en esta dirección y sabemos que podemos contar con Chile como un excelente aliado en este cometido”, aseguró el presidente de Estados Unidos.

   Por su parte, la mandataria chilena indicó en declaraciones posteriores que, durante la reunión, ha podido constatar “la importancia que el presidente Obama concede a la región y a Chile, al que ha puesto como ejemplo de país que hace las cosas bien”. Según explicó Bachelet, los dos mandatarios abordaron, además de la cooperación en materia de salud, la colaboración en materia energética, un área donde consideró que Chile ofrece un excelente potencial.

   También, indicó la presidenta chilena, trataron la cooperación de Chile y Estados Unidos con otros países de América latina en áreas como la lucha contra la pobreza.