El Banco Santander ha adquirido por un euro el 100% del capital social del Banco Popular, que se encontraba al borde de la quiebra. El sexto banco español se encontraba en caída libre y las autoridades europeas han decidido intervenir para evitar su liquidación.
El resultado es que el Banco Santander se ha convertido como solución de emergencia en propietario al 100% del Banco Popular por el precio simbólico de un euro, pero su coste es mucho mayor.
La entidad que preside Ana Botín ha anunciado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) una ampliación de capital de 7.000 millones de euros “que cubrirá el capital y las provisiones requeridas para reforzar el balance del Banco Popular”.
El ministro local de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, ha manifestado que la operación se ha producido con total transparencia y “es una buena salida para la entidad, dada la situación a la que había llegado en las últimas semanas, ya que implica máxima protección a los depositantes y la continuidad de la actividad“. De Guindos ha valorado además que la maniobra se ha realizado sin usar fondos públicos y “sin que se produzca un eventual contagio entre riesgo soberano y bancario, como ocurrió en épocas pasadas”.
