El primer ministro de Gran Bretaña, Andy Burnham, dijo este miércoles que será “implacable” a la hora de defender la soberanía británica sobre las Islas Malvinas. Fue su primera referencia a la cuestión tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y las sanciones anunciadas por Javier Milei contra empresas que exploten petróleo en el archipiélago austral.

El funcionario británico protagonizó una sesión de preguntas parlamentarias en la Cámara de los Comunes. Ante la consulta de la líder conservadora, Kemi Badenoch, Burnham se aferró a la misma postura que mantiene históricamente Gran Bretaña, vinculada a la autodeterminación del pueblo malvinense.

Siempre respetaremos los derechos de los habitantes de las Malvinas que decidieron ser británicos“, dijo. “Esto nunca cambiará con este Gobierno, y vamos a ser implacables a la hora de defenderlo“, concluyó.

La referencia es para con el referéndum celebrado en las Islas Malvinas en 2013, el cual arrojó un resultado de 99,8% a favor de permanecer bajo soberanía del Reino Unido. Desde ese momento, es el principal argumento británico.

Badenoch, durante su consulta, señaló que “no es ningún misterio que Argentina está ahora amenazando a las Malvinas y tenemos que mostrar que la soberanía de este territorio británico no es negociable“. Pero el funcionario no hizo mención al presidente Javier MIlei ni a la sanciones.

En este contexto, ahora se puso en duda la visita que el jefe de Estado argentino tenía planificada a Londres entre octubre y noviembre, en el marco de la realización de un foro de inversiones.

Por su parte, Donald Trump, que puso en duda la posición histórica de Estados Unidos sobre la cuestión Malvinas, tuvo un gesto de acercamiento este martes con el Reino Unido, tras protagonizar ambos líderes una comunicación telefónica. Un comunicado posterior británico aclaró que la soberanía del archipiélago no fue un tema de conversación.

Con información de Clarín y The Sun.