El auge de los K-dramas, el anime, la cultura pop y los virales de TikTok siguen modificando el mapa del Gran Mendoza, que suma cada vez más tiendas dedicadas a comercializar productos de Corea, Japón, China y Tailandia.

Esta tendencia, lejos de quedar reducida a los bazares, supermercados chinos o grandes tiendas multirrubro como Yafanni Center (en el local de la ex Balbi),sigue conquistando el consumo cotidiano y el paladar mendocino con alimentos, bebidas y productos de despensa del Lejano Oriente.

Y aunque los fans de siempre y asistentes a eventos temáticos como la Mendotaku sean sus clientes naturales, lo cierto es las góndolas asiáticas están atrayendo a un público cada vez más diverso que busca replicar en casa lo que ven en pantalla o simplemente probar nuevos sabores.

De las redes a la góndola: como es la experiencia

Un elemento clave que explica este furor es el cambio en la experiencia de compra. Inspirados en las icónicas “tiendas de conveniencia” de Corea y Japón, estos locales no solo venden ingredientes: ofrecen una experiencia sensorial. Desde probar golosinas con empaques virales de TikTok hasta la posibilidad de preparar y comer fideos instantáneos en el mismo comercio, la compra se convierte en un paseo interactivo.

Los envases con estética colorida, personajes populares o desafíos virales de TikTok (como probar el ramen picante Buldak Carbonara o gomitas 3D) son el principal gancho de atracción para el público joven, quienes luego llevan a sus padres y familias a conocer los locales.

A continuación, un pequeño recorrido por los locales que lideran esta movida comercial en la Ciudad:

Ubicado en la tradicional Galería Bamac (Buenos Aires 44), Asia Store es un emprendimiento familiar enfocado en acercar productos auténticos de Oriente. Para armar su catálogo se basan en el monitoreo de tendencias y los pedidos de su propia comunidad de clientes. Entre los productos “estrella” se destacan las múltiples variedades de ramen instantáneo, acompañados por snacks dulces y salados con sabores exóticos, galletitas y una completa línea de bebidas importadas.

En calle San Juan 473, lo que comenzó hace cinco años como una propuesta gastronómica (Miss Murita) se transformó en un proyecto familiar: Murita Market trajo el sudeste asiático a Mendoza, con una propuesta que abarca desde golosinas novedosas hasta ingredientes para cocina experimental (salsas, especias, condimentos y fideos para replicar recetas). Cuenta con un área de frescos con pescados y mariscos seleccionados, y una máquina para preparar ramen al instante y comer dentro del comercio.

Hace pocos días, el local de Believe Coolthings, ubicado en Av. San Martín 1187, dio un salto comercial al agrandar significativamente su espacio dedicado a los comestibles asiáticos. Con una estética que evoca a los clásicos barrios chinos, amplió su inventario para ofrecer una mayor variedad de bebidas como el soju, ramen de preparación en cinco minutos, salsas, especias, vinagres, pastas y golosinas importadas.

La tendencia también se puede ver en el interior de pasajes comerciales de la Capital, con espacios como Haenyeo Korean Mart & K-Food, en el local 50 de la Galería Vía del Sol (Las Heras 424), que combina la despensa asiática con gastronomía coreana, o Krausi Store, en el local 37 de la Galería Caracol, especializado en golosinas y comestibles importados de Corea del Sur, China y Japón como mochies, gomitas 3D, snacks de algas, tés de jazmín instantáneos y bebidas con licencias oficiales de la cultura pop.

Saliendo del ámbito céntrico, en Av. Arístides Villanueva 250, Neko Market llegó para cubrir un nicho en una de las arterias nocturnas más transitadas de la ciudad. Con productos 100% importados de Corea, Japón, China, Tailandia y Taiwán, la tienda ofrece desde los famosos “pepero” (snacks dulces coreanos) hasta bebidas como el soju coreano, el sake japonés y el tradicional bubble tea taiwanés.

Sin dudas, esto es solo el comienzo. El crecimiento de este tipo de comercios confirma que el consumo de productos orientales dejó de ser un nicho exclusivo para convertirse en una alternativa consolidada entre los mendocinos.