El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, anunció hoy en Managua que regresará a su país el próximo jueves, desde Washington adonde asistirá mañana a la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que analizará la grave situación insitucional en Honduras.
Zelaya hizo el anuncio durante un discurso de agradecimiento ante los mandatarios latinoamericanos que asisten en Managua a una cumbre excepcional del Grupo de Río, del Sistema de la Integración Latinoamericana (SICA) y de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).
“Yo fui expulsado por la fuerza y voy a regresar por voluntad propia y allí voy a pedirle, querido compatriota chileno, secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, que me acompañe, invitación extensiva a los presidentes que me quieran acompañar por invitación del jefe del Estado, no es intromisión”, dijo Zelaya Rosales a sus homólogos latinoamericanos.
En su discurso ante la cumbre, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, se ofreció a acompañar a Honduras a cualquier comisión que se formara o al presidente Zelaya mismo si deseaba regresar a su patria.
Según Insulza, la cumbre presidencial mostró un enorme consenso en torno a la condena del golpe de Estado ejecutado por el Ejército de Honduras por orientaciones del Congreso de ese país contra el gobierno legítimo del presidente hondureño, Manuel Zelaya Rosales.
En el contexto de la cumbre extraordinaria de Managua, los presidentes del ALBA decidieron retirar a sus embajadores en Tegucigalpa, desconocer al gobierno golpista de Micheletti y a todos los funcionarios que éste nombre.
En tanto los mandatarios del SICA, acordaron llamar a consulta, de forma inmediata, a los embajadores de los países del organismo acreditados ante el gobierno de Honduras.También decidieron instruir a los directores de los países del SICA, ante el Banco Centroamericano de la Integración Económica (BCIE), suspender de forma inmediata todos los préstamos y desembolsos a Honduras.
Además acordaron limitar todo tipo de reuniones de carácter político, económica, financiero, cultural, deportivo, turístico y de cooperación con el gobierno golpista de Honduras.Finalmente acordaron “vedar” la participación de todo representante que no sea acreditado por el presidente Manuel Zelaya Rosales de Honduras en las distintas reuniones del SICA.
