Beppe Grillo, un cómico de 64 años y melena alborotada, ha dominado la campaña electoral en Italia, donde su movimiento Cinco Estrellas apunta a convertirse en la gran sorpresa de las elecciones legislativas del domingo y lunes.

“Ahora Grillo está asustando a los partidos (tradicionales)”, se leía esta semana en el diaro “Corriere della Sera”, el de mayor circulación en el país, después de ver cómo el martes miles de personas acudieron a ver en la emblemática plaza de la catedral de Milán al cómico, que el viernes volvió a congregar en Roma a otra multitud en el mitin de final de campaña.

Grillo no ha asistido a ningún debate en televisión, su campaña ha consistido en viajar por todo el país con una camioneta, haciendo mítines en la calle y escribiendo en su blog. Consigue los aplausos más fervorosos cuando ataca el desdén y el abuso de los políticos profesionales.

“Mi grito es: ¡Ríndanse! Ustedes se tienen que rendir ante el pueblo italiano”, dijo en Milán. “Ríndanse y yo lo que les prometo es que no les haremos daño: seremos buenos y cuidadosos, como con la gente que está enferma de la cabeza”, agregó.

Dario Fo, el Premio Nobel, y el cantante Adriano Celentano le han dado su apoyo.

En el mitin de la Plaza de San Giovanni en Roma, donde tradicionalmente acababa sus campañas el Partido Democrático (PD, de centro-izquierda), Grillo aseguró: “Nosotros somos la primera fuerza política del país”.

“A partir de mañana iniciaremos una fase nueva para Italia”, afirmó ante los miles de seguidores, que él mismo cifró en unas 800.000 personas. De nuevo aprovechó la ocasión para criticar a los partidos tradicionales, así como al presidente Giorgio Napolitano, que viaja esta semana a Alemania, donde se entrevistará con Angela Merkel.

Las voces críticas acusan a Grillo de populista. Él lo asume en su discurso y lo transforma en audaces declaraciones. El mes pasado, cuando Francia atacó a grupos islamistas en Mali, Grillo instó a Al Qaeda a vengarse con el Parlamento italiano, para limpiarlo así de políticos corruptos.

Entre sus propuestas incluye un corte radical en los ingresos de los políticos, un referéndum sobre la integración del país en el euro, reformas para hacer un capitalismo más consciente de los problemas sociales, así como subsidios a los desempleados y el acceso de Internet para todos, así como parar la construcción de túneles para trenes de alta velocidad.

El cómico, una destacada figura contraria a las estructuras burocráticas anquilosadas, y cuya presencia en la televisión estatal fue prohibida en los años 80 por acusar entonces a los socialistas -en el gobierno- de corrupción, entró en política en 2007, cuando organizó la manifestación “V-Day” (“El día Vaffanculo”).

En un país con escándalos de corrupción endémicos, pidió a los legisladores que prohíban volver al Parlamento a los políticos que hayan sido condenados. Su campaña evolucionó hasta la creación en 2009 de su Movimiento Cinco Estrellas, que el año pasado se convirtió en el partido más votado en las regionales de Sicilia.

Y con el éxito llegó la política. Grillo y su sombrío asesor Gianroberto Casaleggio fueron tachados de autócratas cuando expulsaron del movimiento a los disidentes. Uno de ellos, Giovanni Favia, se presenta a las elecciones por el partido de izquierdas Revolución Civil.

Grillo no es candidato a los comicios, entre otros porque en los años 80 fue hallado culpable de homicidio involuntario tras un accidente de tráfico. Un matrimonio y su hijo, que viajaba con ellos, murieron en el accidente.

“Yo soy sólo el supervisor”, dijo este mes en declaraciones al canal de televisión Euronews. El Movimiento Cinco Estrellas “es un movimiento sin líderes”, añadió.

Grillo ha desafiado todo etiquetado político: los políticos de izquierda lo acusan de ser de derecha, y los conservadores como Silvio Berlusconi aseguran que es de extrema izquierda. Los expertos indican que los apoyos provienen sobre todo de votantes desencantados con la izquierda.

En Italia, las encuestas están prohibidas las dos últimas semanas de campaña, pero en las últimas publicadas del 8 de febrero se aprecia que el Movimiento Cinco Estrellas se encuentra en tercera posición, relegando a la coalición de centro liderada por Mario Monti a un cuarto lugar.

El PD y sus aliados de centro izquierda figuran al frente de las preferencias con cerca de un 35 por ciento de la intención de voto, seguidos de Berlusconi (que se ha comprometido a no ejercer la jefatura del gobierno), con un 30 por ciento de los apoyos.

“Creo que Grillo conseguirá más del 20 por ciento”, dijo a dpa un político del PD que pidió no ser identificado. Algunos medios señalan que su movimiento podría ser la formación más votada de nuevo en Sicilia.

Y ese resultado podría dificultar la formación de un gobierno.

El partido de centro-izquierda, al frente de las preferencias, podría quedarse corto de escaños en el Senado y obtener una mayoría débil, incluso aunque pacte una alianza nada fácil con Monti. Grillo ya ha descartado acuerdos: sus diputados se quedarán en la oposición.