El primer año es el período de crecimiento y desarrollo más rápido en la vida del niño.
Por ello es especialmente importante educar el paladar infantil y asegurarle una alimentación suficiente y adecuada, con el triple objetivo de satisfacer sus necesidades nutritivas, prevenir diversas situaciones patológicas y crear buenos hábitos alimentarios.
Las pautas nutricionales vienen marcadas por las recomendaciones e informes técnicos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Comité de Nutrición de la Academia Europea de Pediatría y el Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Nutrición y Gastroenterología Pediátrica (ESPGAN), y se adaptan a tres etapas bien diferenciadas.
Durante el primer período, conocido como lácteo, desde el nacimiento hasta los cuatro meses aproximadamente, la leche es su único alimento.
A partir del cuarto mes de vida, en el período de tra
nsición, destete o Beikost se van introduciendo con prudencia alimentos no lácteos, es en este momento en el que el aceite de oliva pasa a ser uno de los básicos en la alimentación del pequeño.
El “oro líquido”, como lo bautizó el poeta griego Homero en el siglo VIII a C, es uno de los productos embajadores de España mejor valorados en todo el mundo.
La empresa familiar Vega Carabaña, creadora de PequeOliva, es una marca de productos agroalimentarios que pretende recuperar los métodos más tradicionales de la agricultura de Madrid.
“La idea surgió como la consecuencia de un descubrimiento en cuanto a las propiedades del aceite de oliva. Nos dimos cuenta de que gracias a las variedades de aceituna con las que elaboramos nuestro aceite, el contenido de ácido oleico, antioxidantes, ácidos grasos esenciales y vitaminas entre otros podían ser especialmente beneficiosas para la salud de los más pequeños. De esta manera comenzamos a investigar y así desarrollamos el primer aceite de oliva para bebés y niños”, comenta José Cabrera Fernández, responsable Comercial y de Dirección de la empresa.

el aceite en la dieta mediterránea. “Se sabe que el ácido oleico presente en el aceite de oliva virgen extra contribuye a mitigar el deterioro cognitivo e incluso a mejorar la actividad mental, por su papel en la conservación de las membranas neuronales y por sus propiedades antiinflamatorias”, informan en la página web del producto (www.pequeoliva.com).
Con un índice de acidez inferior a 0,2, la digestión del bebé no será tan pesada como la de los aceites que presentan mayor ácido oleico.
“Numerosos estudios pediátricos han subrayado la importancia que tiene el aceite de oliva en la dieta diaria de los niños pequeños gracias a sus múltiples propiedades saludables; los lípidos tienen gran importancia por sus numerosas funciones: constituyen parte de las membranas celulares, actuando sobre su permeabilidad y fluidez; intervienen en la neurotransmisión y en las actividades de transporte, y mantienen la integridad de la barrera epidérmica”, recalcan en la web oficial de la marca del aceite para los más pequeños.
La vitamina A que ayuda a la formación y al mantenimiento de dientes sanos, tejidos blandos y óseos; la vitamina D necesaria para la formación de huesos; la vitamina E, un antioxidante, y la vitamina K, que se conoce como la vitamina de la coagulación, están presentes en el zumo de oliva para los pequeños por lo que ayudan a la prevención de infecciones cardíacas.
Con tan solo cinco meses de vida, el producto ya ha ganado el Premio a la Joven Iniciativa Empresarial y al Aceite oliva extra madrileño.
En cuanto a la repercusión del lanzamiento de PequeOliva es algo que está superando las previsiones de sus propulsores. El responsable comercial de la marca explica: “La gente está entendiendo el producto perfectamente y cada vez más estamos teniendo un mayor número de asiduos que quieren conocer más sobre las virtudes del aceite de oliva virgen extra”.
El producto ha tenido una gran acogida por los medios de comunicación españoles pero también de medio mundo. El básico de la dieta mediterránea para bebés ya es conocido en Noruega, Francia, Brasil, EEUU, Argentina, Perú y México entre otros.
“Estamos orgullosos de poder contribuir a propulsar la dieta mediterránea y la alimentación sana, intentando que los más pequeños  comiencen cuanto antes a tomar buenos hábitos de alimentación”, comenta orgulloso José Cabrera.
Presentado en un envase colorido de latón para evitar su rotura y conseguir una mejor conservación, evitando la entrada de luz y de aire, este complemento ideal para la dieta de su hijo puede adquirirse en farmacias y grandes almacenes.
Con él podrá preparar recetas como las que proponen sus creadores, entre ellas “la macedonia de frutas con PequeOliva” a base de dos naranjas, cien gramos de fresas, dos kiwis, dos manzanas verdes y sesenta mililitros de aceite PequeOliva.
Troceando todas las frutas y colocándolas en un cuenco, añada un chorrito de aceite PequeOliva y remuévalo todo.

“Estamos orgullosos de poder contribuir a propulsar la dieta mediterránea y la alimentación sana, intentando que los más pequeños comiencen cuanto antes
a tomar buenos hábitos de alimentación”, explica orgulloso José Cabrera, responsable de Comercio y Dirección de PequeOliva, a Efe.

El básico de la dieta mediterránea para bebés ya es conocido en Noruega, Francia, Brasil, EEUU, Argentina, Perú y México, entre otros.

El aceite de oliva es rico en antioxidantes y en vitaminas esenciales para el crecimiento, como A, D, K y E, y disminuye el riesgo de afecciones cardíacas en la edad adulta.