La nueva gestión de YPF visitó Mendoza, una de las provincias donde tiene activos importantes y una de sus dos destilerías del país. En el encuentro entre el gobernador Alfredo Cornejo y el presidente de la petrolera, Horacio Marín, también participó Jimena Latorre en su doble rol de ministra de Energía por un lado, y representante de la provincia en el directorio de la empresa por el otro.
En la reunión, Marín blanqueó los planes de YPF, al menos, para los próximos cuatro años. Esto es, la mayor parte de sus esfuerzos serán destinados al sector neuquino de Vaca Muerta, lo que instala en la provincia algunas interrogantes.
Entre ellas, el futuro de los hidrocarburos y la generación de regalías que la actividad petrolera produce en Mendoza. Más allá de lo que la principal operadora del mercado haga, la cuestión está en qué hará la Provincia cuando estas operaciones comiencen a volcar más recursos en el sur y se retiren de la cuenca del norte.
Durante años, se ha hablado de modificar la matriz productiva de la provincia en torno a los debates por la minería. Fuera de esto, se abre la puerta para que se incentive más la diversificación de la matriz energética, donde el hidrocarburo ha tenido un rol central. Y se propicien los proyectos para energías alternativas, renovables y con una mirada en el ambiente.
Las condiciones que tiene Mendoza pueden ayudar al desarrollo de estos negocios. El Gobierno tendrá que crear la plataforma administrativa para impulsar estas iniciativas. Una buena parte, es cierto, dependerá de que la macroeconomía se estabilice y que Nación de señales claras para saber con qué reglas se juegan. Si todo esto se da, la Provincia deberá fortalecer las herramientas para recibir propuestas o generar proyectos en conjunto con el sector privado, como lo viene haciendo. El tiempo de la crisis exige estos esfuerzos creativos desde la política.
