Serán días complejos los que restan hasta el 21 de junio. Habrá momentos para hacer análisis de lo ocurrido en las PASO, sacar conclusiones y las lógicas especulaciones sobre lo que depararán las elecciones generales. Pero lo importante es mantener el equilibrio democrático e institucional. Y eso se logra de una sola manera: acordando una campaña que sea respetuosa y pensado en el votante; con propuestas claras sobre lo que cada candidato está dispuesto a hacer si llega a acceder al cargo máximo de los mendocinos.
Es cierto, suena utópico, pero vale la pena soñar con una provincia madura.
