El encuentro entre Tigre y Chacarita fue abruptamente suspendido durante el segundo tiempo. El partido que se disputaba en la cancha de Arsenal de Sarandí, y que hasta el momento favorecía a Tigre por 1 a 0, se detuvo los 5 minutos de la segunda mitad. El hecho se debió por un acto de violencia contra el jugador de Chacarita Fernando Brandán.
La agresión ocurrió tras la expulsión de Agustín Cardozo de Tigre por doble amonestación, cuando una botella arrojada desde las tribunas impactó en el rostro de Brandán.

El acceso de los hinchas de Chacarita al estadio estaba prohibido por medidas de seguridad. El árbitro del encuentro, Ariel Penel, tomó la decisión de suspender el juego ante este lamentable episodio de violencia.
El partido no dejó mucho, aunque a Tigre se le interrumpió la posibilidad de cortar la mala racha: en la Copa de la Liga suma un punto de los 18 jugados y el de Alemán fue el primer gol que marcó el equipo en lo que va de la temporada, una situación que tiene a su DT, Néstor “Pipo” Gorosito, en la cuerda floja.
Instantes después de la apertura del marcador llegó la interrupción del partido: Cardozo fue expulsado por doble amonestación, se armó un tumulto de jugadores alrededor del árbitro y desde una tribuna ocupada por simpatizantes de Tigre se arrojó una botella que dio de lleno en el rostro de Brandán.
Luego de varios minutos de deliberaciones entre futbolistas, técnicos, dirigentes y árbitros, el cuerpo médico de Chacarita informó que Brandán no estaba en condiciones físicas de seguir y se decidió la suspensión del encuentro.
En declaraciones posteriores a su decisión final, el árbitro Penel indicó: “Todos vieron lo que sucedió. La doctora de Chacarita certificó que el jugador no podía seguir y suspendimos el encuentro dada la gravedad del hecho“.
“Ahora le pasaremos el informe al Tribunal de Disciplina y allí se tomará la decisión que consideren pertinente“, concluyó.
