Paris Saint Germain (PSG) vivió este domingo una jornada de tensión con sus fanáticos en el Parque de los Príncipes, donde se escucharon silbidos y recriminaciones para el argentino Lionel Messi antes y durante la goleada sobre Burdeos (3-0) que significó el reencuentro con el equipo después de la catastrófica eliminación en la Champions League ante el Real Madrid.

Los cuestionamientos en Parque de los Príncipes bajaron desde muy temprano, ya cuando los jugadores saltaron al campo para el calentamiento previo y el aforo estaba cubierto en apenas un tercio de la capacidad.

Uno de los momentos de mayor exposición llegó cuando el locutor Michael Montana nombró a los integrantes de la formación mientras las pantallas proyectaban la imagen y el dorsal de cada uno.

La sonoridad de los silbidos para Messi y Neymar fue la más rotunda. Le siguió la reprobación al DT argentino Mauricio Pochettino y también resultó evidente el malestar con el capitán Marquinhos, el portugués Danilo y el neerlandés Georginio Wajnaldum.

La esposa del crack argentino, Antonela Roccuzzo, estuvo en el estadio pero no la pasó nada bien ante los silbidos que recibió Messi. La joven, ubicada en uno de los palcos, no pudo ocultar su malestar ante esta situación y, con sus caras y gestos, dijo todo.