Independiente Rivadavia recuperó el liderazgo de la Primera B Nacional al igualar ayer en dos tantos ante Rosario Central, en el Gigante de Arroyito, por la novena fecha del certamen. El equipo de Claudio Del Bosco, que ahora comparte la cima con Sarmiento de Junín, pudo quedarse con los tres puntos pero, sobre el final, un penal le dio la igualdad al equipo rosarino. En los primeros 45 minutos, la Lepra dejó bien en claro que la idea era llevarse los tres puntos del Gigante de Arroyito. Ni el resultado negativo de Gimnasia La Plata ni la condición de visitante ante un grande lo condicionaron a conformarse con el punto. Quería la pilcha de protagonista desde el inicio.

Entonces, la idea era en campo canalla, y poco a poco, lo fue logrando, con Brítez Ojeda como conductor y con un Martín Gómez picante de tres cuartos hacia arriba. Central, con la presión de un público necesitado de alegrías, se mostró nervioso desde el pitazo inicial y el equipo de Del Bosco lo aprovechó. Por eso no tardó en empezar a generar peligro en el arco de Caranta. Y tuvo su premio a los 24′ cuando, tras un centro de García, Sbuttoni cabeceó al gol.

A partir de entonces, el equipo de Russo despertó y empezó a empujar contra el arco de Ayala pero sin ideas. De todas maneras, llegó con peligro y bastante, porque la última línea leprosa no dio garantías. Aunque apareció la fortuna para negarle el gol a Medina, a Toledo y a Lagos, en la más clara. Pero, cuando el primer tiempo se moría, el mendocino Jesús Méndez aprovechó su segundo tiro libre cerca del área y la clavó en un ángulo. Imposible para Ayala y en tablas al descanso, tras entretenidos 45 minutos.

La segunda parte no empezó muy bien para el Azul. Central salió más decidido, empujado por su gente, aunque las ideas seguían sin caer. La Lepra ya no era el mismo equipo del primer tiempo. Gómez, cansado, salió remplazado y el juego colectivo no aparecía. Pero, tras un pelotazo de Ayala y un error en la defensa canalla, Ferradas quedó mano a mano, definió al cuerpo de Caranta y, en el rebote, Píriz Álvez marcó el segundo del Azul, para el delirio de los 600 hinchas mendocinos que llegaron a Rosario. 

Después, más de lo mismo. Central yendo, y el Azul tratando de encontrar la ventaja en una contra. El tiempo jugaba a favor del equipo de Del Bosco. Pero a los 38′, cuando la victoria estaba cerca, una mano de Walter García, que le costó la roja, le dio un penal a Central que Lagos cambió por gol. Después no hubo tiempo para más. El empate dejó una sensación rara para ambos. Conformó a la Lepra, que es líder del torneo y no tanto a Central, que no logra despegar, y, por eso, la gente terminó insultando a los dirigentes.