El reconocido torneo de tenis Wimbledon cambiará un aspecto tradicional en su próxima edición cuando la inteligencia artificial remplace a los jueces de línea después de 147 años de historia.

Concretamente, el sistema, llamado “Hawk-Eye Line”, se aplicará en 18 canchas de esta competencia y será de carácter automático. La primera vez que esta tecnología fue aplicada en el tenis, fue durante la pandemia de COVID-19 en el torneo norteamericano US OPEN en 2020.

Este cambio se llevó a cabo para implantar un avance tecnológico en búsqueda de aumentar la precisión en el arbitraje. El sistema contará con múltiples cámaras que revisarán exactamente la posición de la pelota a partir de una sala externa.

Wimbledon, durante sus casi 150 años de historia, requería unos 300 jueces para impartir justicia en 650 partidos. Esta reducción de referís significó que la Asociación Británica de Árbitros de Tenis criticará esta decisión, aunque según las autoridades se definió que un parte de estos podrán sumarse como árbitros de video o supervisores.