Gutiérrez y Municipal Godoy Cruz definían el campeonato de la Primera B de la Liga Mendocina de Fútbol en la cancha del Cele, y el encuentro fue suspendido a los 38 minutos del segundo tiempo luego de que se produjera una gresca generalizada. A pesar de ello, el Perro, que ganaba 1 a 0, se quedó con el título.
Una vez más, el fútbol local tiene un final feliz a medias. Gutiérrez vencía 1 a 0 a Municipal Godoy Cruz y se consagraba campeón. Sin embargo, a los 38 minutos, el árbitro del encuentro, Gabriel Araujo cobró justamente un penal a favor del Celeste, y se desató el problema.
La dupla técnica del Muni, Moyano – Moyano, cargó contra el juez de línea Nicolás Canizzo, quien ingresó corriendo al campo de juego.
Mientras tanto, los suplentes del equipo de Godoy Cruz fueron en busca de Aldo Fombella, el DT del conjunto local. Además, los hinchas de Gutiérrez, que ya estaban posicionados para ingresar a sustraer las pertenencias de sus jugadores una vez obtenido el título, entraron con anticipación y fueron en busca de los jugadores de la visita.
Golpes de puño y agresiones de todo tipo dominaron la escena en el campo de juego en el estadio ubicado en calle Boedo. La terna arbitral se refugió con algunos efectivos policiales, mientras otro grupo de policías intentaba separar a los protagonistas, pero cada vez eran más y el clima se ponía más espeso.
Afortunadamente, los problemas se disciparon luego de 10 minutos y, por orden de la Policía, fue suspendido. Los lamentables hechos no arrojaron heridos de gravedad.
Gutiérrez dio la vuelta olímpica y cerró una gran campaña en la que, además de haber sido campeón, consiguió, al igual que Municipal Godoy Cruz, el ascenso a Primera A.
