La FIFA le envió una comunicación a Víctor Blanco, secretario general de la AFA, en la que le comunica que el pártido suspendido entre Brasil-Argentina, se jugará el 22 de septiembre en sede a convenir. El match suspendido el 5 de septiembre del año pasado se disputó en el estadio Arena de San Pablo.

En un primer comunicado, la FIFA indicaba que la sede debía ser el mismo país, pero después Gonzalo Belloso, asesor estratégico para el fútbol sudamericano, aclaró que se debe convenir el lugar en “donde convenga a ambas asociaciones”.

El comunicado de la FIFA llega horas después de que las autoridades australianas informaran que Argentina y Brasil jugarán un partido amistoso en Melbourne, el 11 de junio. De confirmarse, el superclásico sudamericano se disputará diez días después del choque entre la Selección argentina e Italia, que será el 1º de junio en Wembley, por la Final Euroamericana.

De todos modos, el anuncio de la FIFA en el que informa que se deberá jugar el duelo pendiente por Eliminatorias le pone (por lo menos por ahora) un manto de duda al encuentro amistoso: ¿se jugará igual? En Australia, mientras tanto, ya venden entradas.