El wing Horacio Agulla aceptó que los sudafricanos “golpearon y tocaron el orgullo” de Los Pumas con la abultada victoria por 73-13, de local, en la primera fecha del torneo Rugby Championship.
“Es muy difícil sacar algo positivo después de lo que pasó en el partido. Fuimos superados en todos los aspectos”, reconoció el jugador del Bath de Inglaterra.
Agulla se esperanzó luego en la “posibilidad de tener una revancha” el sábado próximo cuando ambos equipos vuelvan a enfrentarse en Mendoza, por la segunda jornada. “No podemos permitir más que nos pase esto”, asumió.
Por su parte, el tercera línea santiagueño Juan Manuel Leguizamón enfatizó: “Estamos golpeados por la derrota y a su vez enojados con nosotros mismos por la forma en que jugamos”.
“Fallamos en las formaciones fijas, en los lanzamientos, en mucho de lo entrenado y esta es una deuda grandísima. Apuntábamos a la perfección y hoy no se llegó a nada de eso”, agregó.
Pese a la paliza recibida en Soweto, Leguizamón expresó “mucha fe” en que los argentinos “no se van a quebrar” por el resultado que, de todas formas, “permanecerá mucho tiempo en la mente de cada jugador”.
En tanto, el hooker mendocino Eugenio Guiñazú sintió “muchísima desilusión” por la derrota y la infracción que cometió en el primer tiempo, que fue sancionada por el árbitro Chris Pollock con un try-penal y tarjeta amarilla.
“Nos preparamos mucho tiempo para dejar una imagen más positiva, fue una de esas tardes en la que no te sale una. Con el dolor que me produce esta derrota, estoy ansioso de comenzar la semana porque es una oportunidad de revancha. El grupo va a estar más fuerte que nunca y nuestra intención es volver a ser el equipo que fuimos el año pasado”, prometió.
Los seleccionados de Argentina y Sudáfrica viajarán mañana desde Johannesburgo rumbo a Buenos Aires para comenzar su preparación de la revancha de la semana próxima.
