Los conceptos de marketing, branding, packaging (y otros ing más) hicieron que cuando compres un producto, no solo adquieras ese bien, sino también su envoltorio.
Con la compra de un electrodoméstico vino esta carcasa de telgopor que tenía un diseño muy similar al de una mesa ratona, con lo que solo quedaba resignificarla. Aquí, el proceso.
Materiales:
– Telgopor de alta densidad para reciclar.
– Cinta de papel
– Témperas o acrílicos, blanco y de colores
– papel de diario
– cola vinílica (usarla como engrudo, mezclándola en partes iguales con agua)
– barniz
Paso a paso
– Fijate que el telgopor tenga “forma de mesa”. Si no, podés lograrlo por ejemplo con bollos de papel, pegándolos con cinta de papel como para generar las patas. (No te asustes que con la cartapesta se mejora todo)
– Comenzar a hacer la cartapesta de papel con engrudo. Cuanto más capas hagas más firme va a quedar y podés moldear bien la forma de la mesa.

– Una vez seca la última capa, si fuese necesario lijar y pasar enduido. En mi caso no hizo falta.

– Dar una capa de acrílico blanco. Dejar secar.
– Con cinta de papel, crear líneas para delimitar el espacio en que se va a pintar. Pueden ser equidistantes o azarosas. Podpes crear hasta diagonales o tipo damero. Yo hice algunas anchas y otras más finas.

– Comenzar a pintar y luego de secada la pintura, encintar para pintar las partes que aún no tienen color.

– Dejar secar bien y barnizar.

Animate a darle vida útil a aquel envoltorio que ibas a descartar, después de todo, también lo compraste.
