Un descubrimiento arqueológico en China está reescribiendo parte de la historia de las primeras civilizaciones. Investigadores revelaron nuevos hallazgos en el yacimiento neolítico de Liangzhu, que permitieron reconstruir cómo vivían sus habitantes hace unos 5.000 años, cómo evolucionó la ciudad y de qué manera desarrollaron un sorprendente sistema para administrar el agua, considerado uno de los más avanzados de su época.
Las investigaciones, difundidas por la Administración de Patrimonio Cultural de China, aportan información clave sobre la expansión de uno de los asentamientos sedentarios más antiguos conocidos y ofrecen una mirada más precisa sobre la organización política, económica y social de aquella civilización.
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Liangzhu, una de las ciudades más antiguas
El descubrimiento corresponde al yacimiento arqueológico de Liangzhu, ubicado en la provincia de Zhejiang, en el este de China. El sitio, cuya historia se remonta aproximadamente al 5000 a.C., es considerado una de las cunas de la civilización china.
Los nuevos estudios permitieron comprender con mayor detalle cómo pasó de ser un conjunto de pequeños poblados agrícolas a convertirse en una ciudad organizada con obras de ingeniería que sorprendieron a los especialistas.
Las tres etapas de evolución
A partir de los restos arqueológicos encontrados, los investigadores reconstruyeron tres grandes etapas en el desarrollo de Liangzhu.
Primer período: asentamientos agrícolas
Entre 5300 y 4500 a.C., la región estaba conformada por comunidades dispersas cuyos habitantes vivían principalmente de la agricultura y la pesca.
En esta etapa todavía no existía una planificación urbana, aunque ya comenzaban a consolidarse los primeros asentamientos permanentes.
Segundo período: el desarrollo
Entre 4500 y 3500 a.C., la comunidad dio un salto tecnológico al construir un sistema de canales y diques destinado a controlar y almacenar el agua.
Esta infraestructura permitió ampliar las zonas de cultivo, garantizar el abastecimiento hídrico y sostener el crecimiento de la población.
Tercer período: el nacimiento
Entre 3500 y 2500 a.C., Liangzhu se transformó en una ciudad consolidada, con una estructura urbana compleja y una organización social mucho más desarrollada.
Los especialistas consideran que esta etapa refleja el surgimiento de una civilización altamente organizada para los estándares de aquella época.
Más de 200 nuevos sitios arqueológicos
Uno de los datos más relevantes del estudio es el hallazgo de 215 nuevos sitios arqueológicos, lo que elevó a 350 la cantidad de lugares de interés identificados dentro del complejo de Liangzhu.
Además, los investigadores encontraron restos de cerca de 20 antiguas presas, de las cuales al menos siete tienen una antigüedad cercana a los 5.000 años.
Estos descubrimientos fortalecen la teoría de que la gestión del agua fue uno de los pilares sobre los que se construyó el crecimiento de la civilización.
Cómo vivía la primera comunidad
Gracias al análisis de herramientas, estructuras, artefactos y restos arquitectónicos, los arqueólogos lograron obtener información sobre distintos aspectos de la vida cotidiana de los habitantes de Liangzhu.
Las investigaciones permitieron comprender mejor:
- La organización de los asentamientos.
- El desarrollo de los primeros núcleos urbanos.
- La evolución de su estructura social.
- Sus sistemas de producción agrícola.
- Las creencias y prácticas culturales de la comunidad.
Los especialistas consideran que estos datos permiten reconstruir con mayor precisión la historia de una de las primeras sociedades complejas del este asiático.
