Carlos Tevez, hijo de las villas y de Fuerte Apache, se puso el pañuelo de las Madres, en un gesto inequívoco de apoyo a Hebe de Bonafini. Lo hizo en un reportaje para una revista porteña. El mismo día en que la infamia de Schoklender batió su propio récord, pretendiendo adjudicarle sus robos a Hebe. Sólo que él vive en countries, y ella tiene en La Plata la misma casa humilde que tuvo siempre.

    También el mismo día que Clarín reprodujo el reportaje de la revista a Tevez, pero “se salteó” el apoyo a las Madres, así como no sacó la foto del Apache con el pañuelo. Una nueva grosería periodística, y van… millones. El hecho es claro: Tevez apoya a las Madres frente a la ofensiva de la derecha prodictadura –hoy disfrazada de democrática–, que, con la excusa de los delitos de Schoklender, pretende denigrar su ejemplo y su testimonio inconmovibles.