Para un look anteojil adorable sólo hace falta tener en cuenta algunas pautas sencillas. Veamos:
No todos los lentes son iguales. Los lentes para miopía achican los ojos, mientras que los recetados para hipermetropía los agrandan cual lupa. Por eso las usuarias de los primeros necesitan sombras de tonos claros y una dosis extra de iluminación bajo el arco de la ceja. También les conviene dejar de lado el típico delineado negro y optar por tonos más luminosos como gris o azul, y recurrir al truquillo de delinear el párpado inferior por dentro con un lápiz crema o nude. ¿El toque final? ¡Mucha máscara de pestañas!Para las del club de la hipermetropía, en cambio, las recomendaciones son opuestas. Bienvenidos el smoky en tonos oscuros y el delineado negro bordeando el ojo completo, dos movidas que neutralizan cualquier peligro de efecto búho.Los lentes para el astigmatismo no modifican visualmente el tamaño de los ojos, es decir, ¡vía libre para elegir cualquier estilo!No hay que olvidar que los lentes enmarcan los ojos y resaltan cualquier imperfección. Por eso conviene dejar de lado las sombras con brillos o texturas satinadas.

En cuanto al resto del maquillaje, dependerá de los marcos elegidos. Si optamos por un par de color fuerte que grita “aquí llegué yo!”, mejor no robarles protagonismo: ojos suaves, piel luminosa, un toque de bronzer y un brillo labial suave. Si los marcos son finos o imperceptibles sí podemos apostar a un maquillaje más intenso. Sin embargo, en ambos casos podemos jugar con algún labial más intenso, ya que equilibra visualmente el rostro, destacando la mitad inferior.

A mí, que le hago burla diariamente a la miopía con mis lentes pin up color violeta, me encanta destacar las mejillas con un tono durazno (nunca rosa) y aplicar iluminador sobre el hueso de los pómulos, justo debajo del marco…¿Y ustedes? ¿Cómo acompañan ese bendito invento que vuelve a darle al mundo contornos definidos? ¡Cuenten!
