Influye directamente en la facilidad para subir y bajar de la bici, la seguridad y la manejabilidad.
El “standover” es la altura de la parte central del tubo horizontal al suelo. Una bici muy alta nos obligará a exagerar los movimientos a la hora de subir o bajar, y también mermará nuestra maniobrabilidad en curvas o al pedalear de pie, ya que las rodillas pueden llegar a chocar con el tubo. Por este motivo, para estaturas bajas, lo mejor es un valor de “standover” bajo, que nos permita inclinar la bici en curvas y bajarnos sin tropiezos o engancharnos.
Subite sobre la bici parada con los pies en el suelo, situándote sobre el centro del caño horizontal y comprobá que al menos hay un margen de unos 10 cm entre el perineo y el caño horizontal. Hay que tener en cuenta que las bicis con más recorrido de suspensiones son más altas, al necesitar una mayor separación del suelo.

