En los aeropuertos del mundo, los comercios con productos exentos de impuestos compiten, según el ítem y el destino, con los precios de los supermercados.
Que resuelven un regalo, lo resuelven. Pero si de verdad son convenientes los comercios que atraen con su luminiscente leyenda duty free (o tax free, es decir, locales con productos libres de los impuestos de importación local) es un hecho que depende de dos variables bastante obvias: el dónde y el qué.
Es decir, en qué parte del globo está uno y, desde ya, qué producto pretende adquirir. Es que la mala noticia en materia de precios de souvenires, chiches electrónicos, cosmésticos, perfumes, juguetes, indumentaria variada, bebidas de todo tipo, tabaco y (lo más importante para nosotros, los golosos insaciables, ¡dulces y chocolates!) es que no hay una regla universal para evitar los sobreprecios. Al menos así lo asegura un estudio que difundió en estos días la empresa Skyscanner, un buscador y comparador de tarifas de pasajes aéreos, hoteles y alquiler de autos.
Según el informe, puede ser mejor ir al supermercado de la esquina del hotel y evitar a toda costa las compras de último minuto en las terminales aeroportuarias. Y aún peor: aunque del estudio se desprenda que los comercios libres de impuestos en aeropuertos de España son, en general, los más baratos del mundo, tampoco hay “un” aeropuerto que esté en el podio de los precios bajos: siempre depende del producto que se busca.
Grandes sabores y perfumes
Según Skyscanner, comprar un perfume como My Burberry en locales duty free de España costará un 18,42 por ciento menos que hacerlo en la calle: 79,95 euros contra 98. Pero no pasa lo mismo con otros ítems que los viajeros suelen adquirir, como los atados de cigarrillos. De hecho, un cartón de la marca Marlboro (Gold) puede costar, en España, hasta un 13 por ciento más en el duty free que en un negocio a la calle en ciudades como Madrid o Barcelona.

De los ítems trillados con los que los argentinos suelen quedar bien en casa o en la oficina (mini chocolates Lindt, After Eight, alfajores…), el Toblerone de 400 gramos es un ícono infalible. Pero, contra lo que se cree, comprarlo en un supermercado de España puede ser hasta un 35 por ciento más económico que en un comercio libre de impuestos del aeropuerto.
¿Y cuánto cuesta este mismo producto en otros aeropuertos del mundo? Si en los freeshops de España este mítico chocolate se cotiza a 8,95 euros (casi 10 dólares), en Nueva York, Estados Unidos, es ligeramente más barato (9 dólares), y en el aeropuerto de Dublín, capital de Irlanda, cuesta casi el doble: unos 15 euros, es decir, 16,58 dólares.
Un secreto aceptado por todo el mundo es la del astuto turista recién aterrizado que, de distraído o por falta de tiempo, resuelve sus manos vacías trayendo de regalo un producto comprado acá nomás, en Ezeiza. De hecho, muchos argentinos creen hacer negocio de este modo, ya que comprando en los duty free argentinos evitan el 35 por ciento que la AFIP aplica como impuesto a las compras realizadas en el exterior. Aunque los precios estén exhibidos en dólares, vale remarcarlo, este porcentaje no se aplica en ningún caso en los aeropuertos dentro de las fronteras nacionales.
Pero siguiendo el ejemplo del Toblerone, podría no ser una idea brillante esperar a poner los pies en territorio argentino. La cadena Duty Free Shop Argentina tiene este producto a la venta en 17 dólares, mientras que en el aeropuerto de Heathrow (Londres, Inglaterra), cuesta, incluyendo el 35 por ciento de la AFIP, 12,12 dólares. Y si el lugar de la compra fuera Berlín, en Alemania, costaría, con la percepción incluida, menos de 12 dólares.
