La inundación que afectó al complejo Viñas del Carril de Puente de Hierro obligó a evacuar a varias personas, que comenzaron a llegar al polideportivo Nicolino Locche, en Guaymallén. Tres mujeres fueron las primeras en ingresar al lugar y se esperaba la llegada de otras cinco familias, entre las que hay niños, aunque todavía no se había precisado cuántas personas serían.

La emergencia se produjo tras el desborde del canal Tulumaya y las intensas lluvias que afectaron a la provincia durante la noche del lunes y la madrugada de este martes. El agua ingresó a las viviendas y, en algunos casos, llegó por encima de las rodillas en el exterior.

Mientras se organizaba la asistencia, los equipos intentaban convencer a otros vecinos para que dejaran sus casas y se trasladaran a un lugar seguro. Sin embargo, muchos se mostraban reacios a evacuar por temor a perder sus pertenencias o a que les robaran, además de la preocupación por dejar solas a sus mascotas.

“Son parte de la familia”

Flor, una de las vecinas evacuadas, llegó al polideportivo junto a su madre, Verónica, de 50 años, y su hermana Carla, de 21. La mujer contó que comenzaron a prepararse durante la madrugada para intentar salvar sus pertenencias y evitar mayores pérdidas.

“Desde las 2 habíamos empezado a poner arriba de la mesa los electrodomésticos para no perder todo”, relató.

Las camas del polideportivo Nicolino Locche.

Cuando el agua siguió subiendo, decidieron salir de la vivienda y llevarse también a sus animales. “Son parte de la familia, así que los alzamos y los sacamos afuera porque no íbamos a dejarlos ahí”, explicó.

Según su testimonio, el agua superó la altura de las rodillas en el exterior. Incluso después de que salieron, el nivel continuó subiendo.

La familia buscaba ahora un lugar donde alojarse junto a sus mascotas, con la intención de regresar a su casa lo antes posible.

Otras cinco familias esperan ser evacuadas

El secretario de Gobierno de la Municipalidad de Guaymallén, Ignacio Conte, confirmó que tres mujeres ya habían llegado al polideportivo y que se esperaba el arribo de otras cinco familias, entre las que hay niños.

El funcionario explicó que el Municipio puso a disposición el espacio para recibir a los afectados y que el polideportivo tiene capacidad para albergar a unas 70 personas. También aseguró que la asistencia se mantendrá durante el tiempo que sea necesario.

Además, indicó que estaban organizando la provisión de alimentos para garantizar que las familias pudieran comer durante su estadía.

Desde Guaymallén también habían acondicionado caniles para los animales, aunque la intención era que las familias pudieran encontrar espacios adecuados para alojarlos junto a conocidos o familiares.

El temor a dejar las casas y las mascotas

Uno de los principales obstáculos para avanzar con las evacuaciones es la resistencia de algunos vecinos a abandonar sus viviendas. Flor explicó que varias personas prefieren quedarse para vigilar sus pertenencias y evitar posibles robos.

La preocupación también pasa por los animales domésticos, ya que no todos cuentan con un lugar donde alojarlos mientras dure la emergencia.

La vecina señaló que no es la primera vez que el barrio sufre una inundación y vinculó el problema con la presencia de zanjones y el manejo de compuertas en una finca cercana. Según su relato, en una inundación anterior una compuerta cerrada habría contribuido a que el agua avanzara sobre las viviendas.