Existe un exfoliante natural que se puede hacer de modo casero y que no falla, solo se necesitan pocos elementos y con ellos se podrá lograr tener unas manos suaves e hidratadas en solamente unos minutos.

Las manos son sumamente importantes ya que son la carta de presentación. Ellas, al igual que el rostro, sufren el paso de los años y el daño por la contaminación de muchos productos que se tocan  con ellas. A la vez, los cambios de temperatura pueden resecar la piel.

Para este tratamiento casero solo necesitarás:

1 limón
Azúcar

Pasos a seguir:

1.Exprimir el limón y mezclarlo con el azúcar y el jugo. Es muy importante que sea azúcar porque que al ser granulado y sobretodo natural, ayuda a deshacerse de las células muertas, dejando una piel lisa y muy suave.

2.Luego, frotar el preparado en toda la piel de las manos. Es importante no olvidarse de los dedos ni las muñecas.

Se notará que “raspa”, pero no te preocupes ya que  es el proceso de exfoliación. Después de unos minutos enjuagar con agua tibia para finalmente, colocar una  crema hidratante.

¿Ya sentís tus manos como nuevas? ¿Cómo es posible que el limón sea tan bueno?  El secreto es que este cítrico tiene mucha vitamina C la cual ayuda a reducir la apariencia de líneas finas, arrugas y estimula tanto la producción de colágeno (que es bueno para la piel) como la descamación de células muertas.

¿Otro beneficio? Su aroma es exquisito y dejará las manos con un rico perfume. ¿Lo probarás?