¡Hasta nieve en el llano mendocino! Y es que al parecer, este invierno ha llegado a la provincia con toda su fuerza, mostrándonos de esta manera, lo que sin duda será una temporada por demás, muy fría.

Más allá de los cuidados que los profesionales de la salud aconsejan para evitar enfermedades típicamente invernales como resfríos, gripes y hasta las alergias de invierno, también es necesarios que cuando el termómetro marca bajo los cero grados, tengamos en cuenta el cuidado de nuestra piel, la cual suele quedar expuesta. Sin duda, después del cutis, la de las manos es la más afectada.

¡S.O.S, se agrietaron mis manos!

La piel de las manos está menos lubricada que la del resto del cuerpo porque posee menos glándulas sebáceas y sudoríparas, sin embargo son las principales herramientas de nuestra actividad cotidiana, se mantienen siempre en el exterior y se lavan con más frecuencia. 

El frío, el viento, la contaminación, el exceso de calefacción en contraste con las bajas temperaturas del exterior, son agresiones que van dejando su huella en las manos. Es así que en invierno, la piel de las manos se deshidrata, se debilita, aparecen de rojeces. Un conjunto de males que viene a sumarse a los daños típicos de otras estaciones, como las temidas manchas pigmentarias, producidas por el sol en verano.

En este sentido, la doctora Alejandra Ríos, Directora Médica de Central Klinic, quien asegura que lo primero que le ocurre a la piel de las manos cuando se exponen al frío de manera constante, es que se resecan deshidratan.“Como la piel de nuestras manos se reseca y deshidrata profundamente en invierno, automáticamente disminuye su barrera protectora y están mucho más propensas a dermatitis o inflamaciones que incluso, pueden llegar a hacerse crónicas”, explica.

Y agrega que “la zona superior o dorso de la mano es la que con mayor fuerza sufre los estragos del clima invernal, junto con los pulpejos de los dedos, es decir, el extremo distal debajo de la uña. Si no mantenemos cuidados específicos, entonces notaremos los efectos del frío de inmediato”, asegura la especialista.

Entonces, ¿cómo podemos proteger nuestras manos del frío?

La especialista dice que para evitar los efectos del frío en la piel de las manos es necesario ser constante al seguir las siguientes recomendaciones:

1- No las acerques a la estufa

¿Te ha pasado que sentís tus manos muy heladas y lo primero que haces acercarlas al calor de la estufa o la chimenea? Bueno, esto es justamente lo que NO hay que hacer para tenerlas sanas durante el invierno. Para mantener el calor lo ideal es usar guantes, pero tampoco mantenerlas abrigadas en exceso.

2- Crema hidratante

 Cada vez que nos lavemos las manos, debiésemos aplicar una crema hidrante. A su vez, intentar que esas veces sean las menos posibles. Aplícala también luego del baño y sin olvidar aplicar también en las uñas.

3- Crema reparadora

Aplicarla en las noches antes de acostarnos. Son aquellas de consistencia más grasa, ya que en el día es mejor utilizar cremas más livianas.

4- Bloqueador solar

No salir de la casa sin aplicarlo, es demasiado importante para proteger la piel, debemos usarlo durante todo el año.

5- Componentes

Aplica cremas que tengan principios activos especiales como por ejemplo Urea, Manteca de Karité, Niasinamida, Dexpantenol e idealente que sea en forma de ungüento. También aguas termales y ácido hialurónico.

6- Inmersión

Una vez por semana realizá una inmersión de unos 2 o 3 minutos con aceite de oliva tibio (también sirve aceite de coco o argán) y luego masajea las uñas.

7- Tipo de piel

Si tenes piel normal, utilizá una crema de manos regular con vitaminas pero no necesariamente con aceites, es decir, que sea una crema más liviana. Si tu piel es seca utilizá una crema con más elementos reparadores, protectores y anti irritaciones (karité, aloe vera, gluconatos de cobre y zinc, agua termal, esteroles o escualeno vegetal.