Un nuevo hallazgo arqueológico en Egipto volvió a poner en el centro de la escena a Cleopatra VII, una de las figuras más famosas del Antiguo Egipto. Un equipo de arqueólogos egipcios y dominicanos encontró una estatua de mármol que representa a una mujer con una corona real y que podría corresponder a la célebre faraona.

El descubrimiento se produjo durante las excavaciones en las ruinas de Taposiris Magna, un antiguo templo dedicado a Osiris ubicado en la costa mediterránea de Egipto. El sitio es investigado desde hace años debido a la hipótesis de que podría estar relacionado con el lugar donde fueron enterrados Cleopatra VII y Marco Antonio.

La pieza fue encontrada junto con otros objetos correspondientes al período ptolemaico tardío, una etapa histórica estrechamente vinculada con el gobierno de Cleopatra.

La estatua que representaría a Cleopatra VII

Uno de los principales hallazgos de la misión es una estatua de mármol blanco de una mujer con una corona real. De acuerdo con los investigadores, el estilo de la pieza y los símbolos que presenta podrían indicar que se trata de una representación de Cleopatra VII.

Sin embargo, la identificación todavía no es concluyente. La pieza es analizada por los especialistas para determinar a quién representa y establecer su relación con la última gran gobernante de la dinastía ptolemaica.

Además de la estatua femenina, los arqueólogos encontraron un busto de piedra caliza que representa a un rey con el característico tocado de los faraones egipcios.

El conjunto de objetos recuperados aporta nuevas evidencias sobre la importancia que tuvo Taposiris Magna durante el período ptolemaico y podría ayudar a comprender mejor el contexto histórico en el que vivió Cleopatra.

El misterio de la tumba de Cleopatra

El templo de Taposiris Magna, también conocido como el Templo de Osiris, despertó durante años el interés de los arqueólogos por una hipótesis particularmente llamativa: que en este lugar podría encontrarse la tumba de Cleopatra VII y Marco Antonio.

Las excavaciones en el sector sur del complejo permitieron recuperar distintos objetos arqueológicos y piezas correspondientes a los últimos períodos de la época ptolemaica.

El nuevo descubrimiento vuelve a poner al sitio bajo los reflectores, aunque el hallazgo de la estatua no significa que se haya encontrado la tumba de Cleopatra.

¿Es realmente Cleopatra?

Por ahora, la respuesta de los especialistas es cautelosa. La escultura presenta características que podrían asociarla con una representación de una soberana del período ptolemaico, pero se necesitan nuevas investigaciones para determinar su identidad.

Si finalmente se confirma que la estatua representa a Cleopatra VII, el descubrimiento tendría una enorme relevancia histórica, ya que permitiría sumar una nueva representación de la faraona y aportar elementos para reconstruir cómo pudo haber sido su aspecto.

El hallazgo también demuestra que las excavaciones en Taposiris Magna todavía pueden aportar información inédita sobre uno de los períodos más estudiados y fascinantes de la historia del Antiguo Egipto.