Nelson Pizarro es profe de Lengua y Literatura y también escritor. Su opera prima, la novela juvenil “Secreto” (Letras Proyecto Editorial), es un libro muy movilizante, no sólo por la temática que aborda, sino también por su valor artístico. La historia se desarrolla a través de una prosa sensible y comprometida, que logra interpelar profundamente a los jóvenes.

Lejos de resguardarse en una actitud distante, este autor busca el contacto con sus lectores. Es por eso que visita escuelas secundarias de la provincia, para interactuar con los estudiantes y para ofrecer charlas y dinámicas participativas de lectura y escritura. A través de estas actividades, ha logrado una respuesta sorprendente de los jóvenes lectores, quienes se compenetran con la trama del relato y hasta se animan a compartir sus experiencias e inquietudes.

“Secreto” es una de esas obras literarias mágicas, que abren puertas e invitan a construir lazos intergeneracionales. El Sol conversó con Nelson acerca del texto y sus repercusiones.

¿Cómo surgió la escritura de “Secreto”?

Surgió por la necesidad de darle voz a lo que se calla. Como docente, uno nota que los chicos cargan con mochilas emocionales pesadas que no saben cómo descargar.  “Secreto” está inspirada en esas tantas historias,  y lo escribí buscando crear ese puente que les permitiera empezar a poner en palabras sus propios conflictos, miedos y vivencias. Es necesario que en las escuelas empecemos a hablar de lo que no se habla, que lo afrontemos y dejemos de guardar la mugre bajo la alfombra. En un contexto donde la distancia y lo artificial prima, creo que tenemos que construir espacios para el encuentro y el diálogo.

¿Cuánto te llevó escribirlo?

El proceso de escritura en sí fue fluido porque la historia estaba latente hace tiempo, pero lo que más llevó trabajo fue darle el equilibrio necesario para que fuera una herramienta útil en el aula. No es solo una historia, es un disparador de conversaciones pendientes.

¿Es tu primer libro?

Sí, he escrito varios cuentos, pero es mi primera novela. La verdad es que la recepción me ha sorprendido por completo. Empezó como un proyecto personal y hoy me encuentro recorriendo las escuelas de la provincia.

¿Cuál es el o los secretos que se revelan en esta historia?

Más que revelar un secreto específico de la trama, el libro invita al lector a descubrir que el “secreto” más dañino es aquel que nos asfixia por no poder contarlo. La historia recorre la importancia de la red de contención, de la escucha y de entender que nadie tiene por qué transitar sus dolores en soledad.

¿Qué recursos o estrategias usaste para hablar de un tema tan delicado como el que aborda tu obra?

Usé la empatía como hilo conductor. Traté de evitar los tecnicismos para hablarle al adolescente desde su propio lenguaje, desde la cercanía. La estrategia fue crear una ficción donde ellos se sintieran identificados, lo que genera una zona segura para que después, en la vida real, se animen a hablar.

¿Has tenido oportunidad de interactuar con los lectores y qué devolución has tenido?

Esa es, por lejos, la parte más fuerte. He visitado muchas escuelas y la recepción es increíble. Lo más movilizante es cuando, tras leerlo, los chicos se animan a hablar. El libro logra “sacar afuera” cosas que los alumnos tenían guardadas hace años. Permite trabajar temas que afectan a los chicos y chicas. Ese es el mayor éxito de “Secreto”.

Nelson Pizarro, de visita en la escuela Victoria Ocampo, de Godoy Cruz, con un grupo de estudiantes y profesores.

¿Qué significó este libro para vos y para tu carrera de docente y de escritor?

Para mí fue un antes y un después. Como docente, me dio una gran herramienta de vinculación con mis alumnos. Como escritor, me confirmó que la literatura tiene una función social vital: no solo entretiene, sino que sana y abre puertas que a veces la educación formal no sabe cómo abordar.

¿Qué rol juega la literatura juvenil en la gestión de los conflictos y desafíos que enfrentan hoy los adolescentes?

Un rol fundamental. En un contexto donde vemos noticias de violencia o amenazas en las escuelas, la literatura aparece como una alternativa de paz. Hoy los chicos necesitan espacios de afectividad, convivencia y diálogo. La literatura juvenil les permite ensayar soluciones a sus conflictos, gestionar sus emociones y, sobre todo, sentirse acompañados en una etapa de la vida que puede sentirse solitaria.

¿Tenés nuevos proyectos de escritura?

Sí, después de ver el impacto de “Secreto”, estoy trabajando en nuevas historias que sigan explorando la educación emocional de los jóvenes. Además, ahora estoy enfocado en llevar este proyecto a cada rincón de la provincia y, por qué no, a nivel nacional. Mi deseo es poder presentarlo a fin de año en la Feria del Libro de Guadalajara que es de las más grandes de Latinoamérica, porque creo, honestamente, que debe llegar a todos los lugares posibles.

¿Crees que a los adultos nos cuesta escuchar lo que los adolescentes tienen para decir?

​Sí, creo que nos cuesta porque escuchar implica, de alguna manera, hacernos cargo. A veces, como adultos, nos da miedo no tener la respuesta correcta o nos asusta la profundidad de sus dolores, entonces tendemos a minimizar lo que les pasa con frases como “ya se te va a pasar” o “son cosas de la edad”. “Secreto” viene a decirnos que no hace falta ser expertos en psicología para ayudar; muchas veces alcanza con tener la valentía de estar presentes, hacer silencio y validar lo que el otro siente. El primer paso para que un chico deje de sufrir es que sienta que su palabra tiene valor para nosotros.

Si tuvieras que definir el mensaje de “Secreto” en una sola frase para alguien que está sufriendo hoy, ¿cuál sería?

​Que el silencio no sea el refugio, porque lo que no se dice te termina asfixiando. Y, siempre, recordar que ningún peso es tan grande si se encuentra a alguien dispuesto a compartir la carga.

Sobre “Secreto”

“Nadie se tiene que enterar”. ​Esa es la regla que rige la vida de Luz. Para ella, un secreto no es simplemente algo que se oculta; es una entidad viva, un monstruo oscuro y voraz que habita junto a ella y se alimenta de su miedo. Desde aquella tarde, cuando “Secreto” entró en su vida, la alegría y los colores que la definían se apagaron, dejando paso a una adolescente llena de miedos, aislada y aplastada por una carga invisible que nadie más parece notar… o casi nadie.

Secreto es un relato valiente que nos recuerda que, a veces, la única forma de vencer a la oscuridad es encendiendo la luz de la verdad.

Fragmento del Capítulo 3

Con el paso del tiempo me empecé a sentir asfixiada, sofocada y sin fuerzas para seguir cargándolo. Mientras más lo ocultaba, más grande se hacía. Mientras más aislada me sentía, más se expandía. Cuando alguien se me arrimaba, más esfuerzo tenía que hacer para ocultarlo y más me pesaba. Todo eso y mucho más era Secreto.

Sobre el autor

Nelson Pizarro nació en Mendoza en 1990. ​Se formó en la educación pública y desarrolló una sólida trayectoria en el ámbito académico como profesor de Lengua y Literatura, profesión que ejerce con pasión y dedicación. ​Su afinidad con la escritura, presente desde su adolescencia, se formalizó durante sus estudios del Profesorado de Lengua y Literatura. Realizó, además, un Diplomado en escritura creativa. ​“Secreto” es su primera novela, declarada de interés municipal por el Concejo Deliberante de Maipú, que también distinguió a su autor como Persona Destacada de la Cultura.

Los interesados pueden conseguir la novela a través del siguiente enlace: https://letras.empretienda.com.ar/libros/secreto-nelson-pizarro