Fabián Galdi y Gonzalo Ruiz son periodistas deportivos de vasta trayectoria, pero, además, son escritores, y muy buenos. Tienen la gimnasia de escritura que suele lograrse en las redacciones de los medios gráficos, y el entusiasmo inextinguible de los apasionados por la cancha. Todo esto es garantía para hacer un libro que será un golazo.

Este jueves, a las 20, en La Bancaria (España 1234, Ciudad) lanzan su nueva producción, “Papi, ganamo el Mundial”, en coautoría. El primero, desde la sede del Mundial; el segundo desde Mendoza, rescatan en este libro sus experiencias durante el torneo que nos entregó la tercera estrella. Mientras, Galdi reporta desde Doha, a pura emoción periodística; Ruiz, echando mano a todas las cábalas, la transpira como hincha, desde el living de casa, donde su pequeña hija no le perdona a papá perderse el último episodio de Peppa Pig, por causa de su fanatismo futbolístico.

Imaginen el resultado: un testimonio que excede lo periodístico, lo personal, que va hasta el hueso de lo colectivo, para recordarnos, como sentenció alguna vez Rodolfo Braceli que, para bien o para mal, y como está plenamente demostrado, “de fútbol somos”.

“Una recopilación de historias que nada tiene que ver con los documentales televisivos ni las entrevistas pospartido, donde no se pregunta, se hace un pase cortito y al pie. Hay aquí, en cada página, pulsión de testigos, instinto de preservación, vocación de contar“, precisa Luis Abrego en el prólogo de Papi, ganamo el Mundial, como síntesis de una experiencia lectora que es recomendable no perderse, para alimentar el latido perenne de nuestro corazón albiceleste.

“Creo que este libro es para dos tipos de lectores: los futboleros, que se fascinaron con el Mundial, lo disfrutaron, y les gustan los textos sobre fútbol, y, por otro lado, un lector que no es futbolero, pero vivió a pleno todo lo que generó el Mundial. Que no mira fútbol, pero sí se prende en los mundiales. Que quiere revivir ese mes de inmensa alegría y que fue tan inolvidable para todos”, nos comenta Gonzalo Ruiz.

Con respecto al arte de tapa, comparte: “Con el editor, Alejandro Frías, nos tiramos el lance con Rep. Se re prendió, quedamos chochos los tres, y muy agradecidos, porque admiramos muchísimo su trabajo, y es un lujo tenerlo en nuestra tapa”.

Sobre los autores

Gonzalo Ruiz es licenciado en Comunicación Social. Trabajó durante veinte años en diarios de Mendoza. Publicó el libro de cuentos Mandarinas al sol (Ediciones Culturales, 2017) y la novela El mejor oficio del mundo (Ediciones Culturales, Ganadora del primer premio del Certamen Literario Vendimia 2020). Es coautor de los libros Tocuén es cuento, Mariandina 1, Mariandina 2 y Que lo cuenten como quieran. También participó con sus relatos en lo libros Cuentos por Deportes 2, Palabras Redondas y El Víctor.

Fabián Galdi ejerce la actividad periodística desde 1981, ha trabajado en los siguientes medios: Revista El Handball (Buenos Aires), Diario Tiempo Argentino (Buenos Aires), Diario Crónica (Buenos Aires), Diario Los Andes (Mendoza), Diario La Portada (Esquel), y Diario Jornada (Mendoza). Es periodista especializado en Deportes, graduado en la Escuela de Periodismo Deportivo del CPD de Buenos Aires en 1982. Cursó la carrera de Ciencias de la Educación (FFYL, UBA) desde 1983 hasta 1991. En colaboración con Rubén Pereyra escribió Cuando Homero le ganó a Hitler (Editorial Corregidor, 2001).

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Semanalmente, buscamos compartir con los lectores una producción de alguno de los tantos y tan talentosos creadores de Mendoza. Muchos de nuestros escritores de todos los tiempos son reconocidos en todo el país y en el mundo. En esta tierra han germinado…

Adelanto exclusivo de “Papi, ganamo el Mundial”

Muchachosss:
¡No lo soñé!*
Lloro.
Mis dedos tiemblan en el teclado.
Los dientes se hunden en mi lengua.
Mi pie izquierdo le pega al derecho.
Mi pie derecho devuelve los golpes.
Mi psiquis es un lavarropas centrifugando.
La lapicera ya se cayó tres hileras abajo.
Las uñas se quiebran en la fórmica.
En mi espalda, tres o cuatro golpes me convocan.
Giro, se viene el abrazo.
Uno, cinco, mil, dos mil millones…
Abrazos a no sé quién.
Abrazos de no sé quién.
Insultos al aire: uno, cinco, mil, dos mil millones…
Lloro.
Lloran.
Lloramos.
Llora Leo.
Llora Dibu.
Llora Ota.
Llora Enzo.
Igual que el tipo de la fila de arriba.
Me acerco, no sé quién es, no sabe quién soy.
Lloramos, gritamos, maldecimos y se suman uno, una y no sé
quiénes son, y no saben quién soy.
Lloro.
Llora Fideo.
Llora Julián.
Llora Alexis.
Cierro los ojos: imágenes retro, el barrio, la cuadra, la
pelota Pulpo, los tobillos sucios y el fóbal convocando.
El bollito de papel en el recreo, el caño que tiré en la fila
para formar, el caño que me tiraron en la fila para formar.
Los desafíos contra esos de la otra cuadra, la prueba en el
club del barrio, la prueba en el club de AFA.
Llora Lautaro.
Llora Angelito.
Llora Nahuel.
Llora Taglia.
Llora Rodrigo.
Llora Leandro.
Llora Guido.
Llora Franco.
Llora Gerónimo.
Llora Ota.
Llora Enzo.
Igual que el tipo de la fila de arriba.
Me acerco, no sé quién es, no sabe quién soy.
Lloramos, gritamos, maldecimos y se suman uno, una y no sé
quiénes son, y no saben quién soy.
Lloro.
Llora Fideo.
Llora Julián.
Llora Alexis.
Cierro los ojos: imágenes retro, el barrio, la cuadra, la
pelota Pulpo, los tobillos sucios y el fóbal convocando.
El bollito de papel en el recreo, el caño que tiré en la fila
para formar, el caño que me tiraron en la fila para formar.
Los desafíos contra esos de la otra cuadra, la prueba en el
club del barrio, la prueba en el club de AFA.
Llora Lautaro.
Llora Angelito.
Llora Nahuel.
Llora Taglia.
Llora Rodrigo.
Llora Leandro.
Llora Guido.
Llora Franco.
Llora Gerónimo.
Llora Juan.
Llora Exequiel.
Llora Paulo.
Llora Giovanni.
Llora el Lionel mayor.
Llora el Payasito.
Lloran el Cabezón.
Lloran los profes.
Llora Bangladesh.
Lloran en el rioba.
Y hoy Doha es un barrio pintado de celeste y blanco.
Y creo que estoy soñando.
Que estas lágrimas no existen.
Que es una fantasía o una peli de ciencia ficción.
Pero veo que el Diego mete un guiño cómplice.
Y que Pachorra se une a la ronda de abrazos.
Y que estos muchachos se abrazan con los pibes de Malvinas.
Y que el pogo más grande del mundo hace vibrar Qatar.
Y que… ¡¡¡NO LO SOÑÉ!!!

*Crónica escrita por Fabián Galdi el 18 de diciembre de 2022, apenas unos minutos después de que Messi levantara la copa. Pensamos titularla «Escrito en caliente», pero optamos por
respetar ese primer impulso del periodista que no pudo más de la alegría.