La parroquia Nuestra Señora de los Dolores se llenó de música la noche del viernes cuando la Orquesta Sinfónica de Mendoza, bajo la batuta de Ezequiel Silberstein, ofreció un concierto en conmemoración del 50º aniversario del Coro de Niños y Jóvenes de la Universidad Nacional de Cuyo.
La celebración no solo honró el medio siglo de historia del coro, fundado en 1974 por el maestro Marcelo Coltro, sino que también destacó la trayectoria y dedicación de su actual directora, Ángela Burgoa Owen, quien ha sido una pieza clave desde 2001. Su equipo está conformado por Graciana Raimondo (subdirección), Marcela Carrizo (preparación vocal) y Mariano y Horacio Colombo en piano y coordinación, respectivamente.

El maestro Silberstein, joven, pero ya consolidado en la escena sinfónica y quien se desempeña como director musical de la Academia Orquestal del Teatro Colón, demostró su virtuosismo con una dirección precisa y emotiva, llevando a la orquesta a niveles excepcionales de interpretación.

Qué obras se interpretaron
El programa fue una combinación exquisita de música franco-inglesa. La apertura estuvo a cargo de “El paseo hacia el jardín del Paraíso” de Frederick Delius. A continuación, la orquesta interpretó la “Petite Suite” de Claude Debussy.

El momento cumbre llegó con la “Misa para los Niños” de John Rutter, obra que unió las fuerzas del Coro de Niños y Jóvenes de la UNCuyo con las voces solistas de la soprano Marcela Carrizo y el barítono Fernando Lázari.

El público, que colmó la parroquia, respondió con aplausos de pie, reconociendo no solo la calidad interpretativa de los músicos, sino también el trabajo incansable de todos los que han sido parte de esta travesía coral de 50 años.

