Un grupo de piratas informáticos llevó a cabo un nuevo ataque contra las redes de Sony, un revés para los esfuerzos de la compañía japonesa de superar una crisis de seguridad que comenzó en abril.
El grupo, autodenominado LulzSec, dijo que ingresó a los servidores que administran el sitio web Sony Pictures Entertainment y que luego vulneró la información personal de más de un millón de clientes de Sony.
LulzSec publicó en la red algunos de los datos a los que tuvo acceso, incluyendo los nombres, domicilios, direcciones de correo electrónico y claves de algunos clientes. Pero dijo que no poseía los recursos para extraer y publicar todo lo que había recolectado.
“Con una sola irrupción, accedimos A TODO”, dijo el grupo de hackers en su comunicado. “¿Por qué depositan tanta fe en una compañía que permite el acceso a estos simples ataques?”, agregó.
Este es el último en una serie de dolores de cabeza en temas de seguridad de Sony, que descubrió en abril que piratas informáticos irrumpieron en su red PlayStation, robando datos de más de 100 millones de cuentas. Nadie se responsabilizó por ese ataque.
Pero desde entonces las redes de Sony se han convertido en un blanco de piratas informáticos que buscan espacios vulnerables que le permitan irrumpir en los servidores ubicados alrededor del mundo. Sony confirmó por lo menos otros cuatro ataques más antes del ocurrido ahora.
Nintendo, también
Los servidores de Nintendo establecidos en los EEUU fueron atacados hace varias semanas, aunque no se produjo un robo de datos, según ha informado la compañía.
El ataque a Nintendo no afectó a información de consumidores, indicó la empresa japonesa.
“El servidor no tenía información de consumidores. La protección de nuestra información sobre los consumidores es nuestra máxima prioridad”, dijo Nintendo of America, la filial norteamericana, en un comunicado enviado por correo electrónico.
“Vigilamos constantemente nuestra seguridad”, agregó.
El grupo de hackers LulzSec dijo que había atacado Nintendo en un comunicado difundido a través de twitter. En su mensaje, también se responsabilizaron por los ataques a la televisión pública estadounidense PBS y Fox.com.
