En la Argentina hay 39 volcanes que se consideran activos, de acuerdo al Ranking de Riesgo Volcánico Relativo elaborado por el del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR). De ellos, ocho volcanes están en Mendoza, siendo una de las principales provincias volcánicas de Argentina.

Estos volcanes son: Complejo Volcánico Planchón Peteroa, Complejo Volcánico Laguna del Maule (actualmente en alerta técnica amarilla), Tupungatito, Maipo, San José, Overo, Infiernillo y el Payún Matru.

El Planchón-Peteroa 

Este complejo volcánico tiene una altitud de 3.977 msnm y las poblaciones cercanas son Las Loicas, Malargüe, Bardas Blancas y Las Leñas. Debido a que está activo y se lo considera entre los de mayor riesgo, es vigilado constantemente.

“Monitorear o vigilar un volcán implica estar atento a las señales que produce, analizarlas para conocer su comportamiento y tratar de pronosticar la ocurrencia de una erupción con la mayor certeza posible. El monitoreo se realiza mediante la instalación de equipamiento específico sobre el volcán y/o también utilizando algunos sensores alejados o remotos. Esto permite la observación continua y permanente a través de diversos métodos visuales e instrumentales de los distintos parámetros que caracterizan la dinámica interna del volcán”, expresó Sebastian García, director del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV) del SEGEMAR.

El experto señaló que esos parámetros se analizan a lo largo del tiempo con la finalidad de detectar oportunamente cambios en la actividad volcánica y, de ser posible, anticipar alguna condición anómala precursora de un proceso eruptivo.

Entre los tipos de monitoreo y vigilancia comúnmente utilizados en un volcán se encuentran: la vigilancia visual, el monitoreo sísmico, el monitoreo geodésico, el monitoreo geoquímico y el monitoreo térmico.

Ver también: Radiografía geológica: el riesgo de los ocho volcanes activos en Mendoza

Nodo ICES

Estación Guamparo

Estación Claro

Estación Bio Bio